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LOS CAMPOS OLVIDADOS (NOVELA) Cap. 283


Capítulo 283

Si comparara la apariencia de ambos con la época en que su relación estuvo en su peor momento, parecerían dos personas completamente diferentes.

Se preguntó si este cambio también habrá ocurrido en su vida anterior.

¿Acaso ella, incluso en el tiempo al que él regresó, se preocupaba por asuntos tan variados e iniciaba toda clase de trabajos de esa manera?

Los informes que él recibía con regularidad mientras permanecía en el campo de batalla no incluían detalles precisos sobre su vida cotidiana. Se limitaban a un relato seco de sus horarios de salida, sus destinos y si había ocurrido algún evento inusual con respecto a su seguridad.

E incluso esos informes comenzaron, a partir de cierto punto, a llenarse de quejas sobre el Direwolf. Nunca oyó que ella se relacionara con la gente del pueblo o que hubiera iniciado un negocio de telas.

Aún si ella les hubiera ordenado a todos guardar silencio, ¿habría sido realmente posible mantener todos esos asuntos en secreto a tal punto?

Pensó en la posibilidad de que el cambio en ella fuera exclusivo de esta vida. Sin embargo, el hecho de que recuperara la vitalidad con la ayuda de Tiuran, que fuera al mercado de telas por sugerencia de Lucas y que, como resultado, se interesara por la industria de Calmor, eran cosas que sucedieron al margen de su intervención.

Por lo tanto, era probable que las mismas circunstancias se hubieran repetido en su vida anterior. Pero ¿habría mostrado la misma reacción que mostraba ahora?

Volvió a fijar la mirada en su rostro.

Un incensario negro junto a su cabeza exhalaba un fino hilo de humo. Dado que ella llevaba tiempo alejada de otros medicamentos —con excepción de la pomada que se aplicaba en la pierna—, el olor del incienso que llenaba la habitación tras una larga ausencia le pareció más penetrante de lo habitual.

Quizás ella sintió lo mismo, ya que leves arrugas aparecían y desaparecían de vez en cuando sobre el liso puente de su nariz.

Sujetó con la boca el asa de la tapa de hierro que estaba en el suelo y la colocó sobre el incensario. Luego subió a la cama y se acostó con cuidado a su lado.

Cuando la cama se hundió hacia un lado bajo su peso, el cuerpo de ella se inclinó hacia él de forma natural.

Metió suavemente el hocico entre el cuello y el hombro de ella, y el brazo de la joven se envolvió alrededor de su nuca como si fuera algo evidente. Era un gesto que se había repetido incontables veces durante los últimos dos años.

Era plenamente consciente de que se había convertido en una presencia insustituible para ella.

Y, sin duda, su propia presencia también había dejado una gran huella en los cambios que ella experimentó. Pero no sabía qué tan diferente era ese impacto en comparación con la influencia que Khan había dejado en su vida anterior.

Miró su cuerpo, que aumentaba de tamaño poco a poco, con una expresión ensombrecida por la inquietud. Gran parte de las penurias que ella sufrió se debieron a este lobo. Por eso hizo todo lo posible para que los que la rodeaban lo vieran como un ser inofensivo.

Resistió con todas sus fuerzas el deseo de despedazar a los sirvientes que se atrevían a tratarla con arrogancia, y tragó con dificultad las actitudes descaradas de sus hermanos menores hacia ella.

Como resultado, ya no eran muchos los que lo trataban como una amenaza peligrosa, y la reputación de ella también mejoraba día a día.

Por si fuera poco, aunque solo faltaban unos meses para su regreso, no había ocurrido nada que pudiera hacer sospechar que ella estuviera vinculada a los paganos. Por eso creyó que se estaba moldeando un futuro diferente al pasado.

Pero esa certeza se tambaleaba desde sus cimientos de tanto en tanto.

En el momento en que vio a aquel hombre abalanzarse sobre ella, recordó el impulso violento que lo dominó en ese instante, y su cuerpo se estremeció levemente.

Fue como si el instinto del cuerpo hubiera engullido su conciencia. Cuando la recuperó, el fuerte sabor a sangre aún permanecía pegado a su boca, y el hombre que había perdido el brazo bajo su pata delantera se retorcía emitiendo alaridos espantosos. Aun así, incluso al ver esa escena espeluznante, ni una sola gota de la ira que circulaba por su cuerpo como un incendio descontrolado se apaciguó.

«No la perderé de nuevo. Nadie podrá arrebatármela.

Y a cualquiera que le ponga un solo dedo encima, lo despedazaré en jirones hasta no dejar rastro de él.»

No había otros pensamientos en su mente.

Si ella no lo hubiera detenido, aquel hombre se habría convertido inevitablemente en un cadáver imposible de reconocer.

Mientras revivía los recuerdos de ese día, levantó la cabeza despacio del hombro de ella y miró sus largas pestañas.

Por fortuna, Talia no mostró temor ni rechazo hacia él, incluso tras haber presenciado ese lado suyo. Sin embargo, sus guardias, incluido Lucas, y los miembros de las fuerzas de seguridad asignados a protegerla, debían de verlo ahora como una presencia peligrosa.

Y tal vez, mientras tanto, le habrían enviado un telegrama advirtiéndole sobre el peligro que representaba el Direwolf.

Recordó que los informes provenientes de Calmor comenzaron, precisamente en este período, a incluir advertencias notablemente más frecuentes sobre el peligro de Khan, por lo que frunció el ceño.

¿Acaso era una simple coincidencia?

Si los acontecimientos de su vida anterior se estuvieran repitiendo tal cual, significaba que lo siguiente sería su ataque contra Lucas.

Recordó a su hermano menor, quien mostraba un interés cada vez mayor por Talia, e inconscientemente sacó las garras y comenzó a rasgar las sábanas.

Era cierto que se sentía molesto cada vez que veía a Lucas cortejar a Talia, pero no deseaba matarlo por eso.

Al fin y me cabo, su hermano quería proteger a Talia. Lucas se preocupaba sinceramente por ella, y ella necesitaba a alguien más de ese tipo a su lado. No tenía la menor intención de dañar a alguien que pudiera servirle de escudo, solo por una celotipia trivial.

Entonces, ¿significaba eso que su hermano cometería algo que lo llevaría a él a cortar el último hilo que lo ataba a la cordura?

Intentó espantar ese pensamiento de su cabeza.

El deseo abrumador de atacar lo había invadido más de una vez en el pasado, pero nunca había perdido el control, salvo cuando la seguridad de ella estuvo en peligro. Además, no le parecía que Lucas fuera capaz de hacerle daño a ella de forma directa.

Quizás solo estaba pensando demasiado las cosas. Incluso si los soldados de Calmor se volvieran más cautelosos con él que en el pasado, aún podía ganarse su confianza de nuevo, dependiendo de sus acciones.

Con un acto de voluntad, apartó la ansiedad de su mente, hundió la punta de su hocico en el cabello de ella y cerró los ojos lentamente.

El negocio de telas de Talia avanzaba sin contratiempos y se consolidaba gradualmente.

Las telas que lanzó al mercado por primera vez tuvieron una acogida que superó sus expectativas, y los pedidos continuaron llegando de forma regular a partir de entonces.

Asimismo, la destreza de las sirvientas mejoró de manera notable, hasta el punto de que la aparición de piezas defectuosas se volvió extremadamente rara.

Con el volumen de producción estabilizado, las etapas de compra de hilo bruto, su procesamiento final y su venta comenzaron a adquirir un sistema ordenado. Su plan de comprar lana a bajo precio y fabricar el hilo ella misma también marchaba sobre ruedas; para finales de la temporada de descanso, ya era capaz de abastecer por sí misma la mayor parte del hilo utilizado en la fabricación de las telas.

De este modo, logró recuperar la totalidad del dinero invertido, además de obtener grandes ganancias.

Talia pagó una parte de esos beneficios a las sirvientas y luego invirtió todo el monto restante en la compra de más lana.

Esas materias primas que adquirió se transformarían en hermosas telas para el mercado del próximo año, listas para exhibirse ante la gente.

Y en ese momento tenía la intención de mostrarle con orgullo a Varkas lo que había logrado.

Se entregó a una sensación de realización, al haber conseguido algo por primera vez en su vida.

El proyecto que había puesto en marcha tuvo un impacto que iba más allá de simplemente mejorar un poco la situación financiera de la familia del Gran Duque. Compró la mayor parte de la lana que se vendía al extranjero a precios bajos y logró que los ciudadanos de Calmor se encargaran de procesarla, proporcionando así empleo a muchísima gente.

Además, la situación económica de las sirvientas pasó a ser mucho mejor que antes, y los talleres de afieltrado de lana y de teñido con los que negoció también obtuvieron grandes beneficios. Con ello se podía decir que contribuyó en gran medida a revitalizar el mercado local de Calmor.

Cuando Varkas regrese y se entere de lo que hizo, sin duda se sorprenderá mucho.

Sintió los primeros indicios de la primavera que se aproximaba poco a poco, y una extraña esperanza la embargó, llenándola de entusiasmo.

De ahora en adelante, todo mejorará.

Por eso, por favor, vuelve a salvo.