Incluso el Villano Tiene Una Historia - Novela Cap. 100
Capítulo 100La línea entre el fruto prohibido y la salvación (18)Decidió que mataría a Noah cuando este confesó que había tomado un cuchillo e intentado apuñalarse a sí mismo. Por un instante, su mente quedó en blanco y, al mismo tiempo, en algún rincón de su cerebro escuchó el sonido de un cerrojo encajando en su lugar. Era porque había comprendido que su objetivo y el deseo de Noah se encontraban sobre la misma línea.Noah quería morir y él debía matarlo. Bajo aquel hecho simple, aunque nada ligero, yacían enterradas muchas verdades.La primera era que, a menos que uno hubiera alcanzado el estado de singularidad, la muerte era algo temible para cualquiera.No era por nada que, cuando alguien necesitaba amenazar a otro, mencionaba la muerte. La mayoría de las personas temían aquello que nunca habían experimentado y tenían miedo de perder todo el tiempo que habían acumulado. Y como la cúspide de ese terror era precisamente la muerte, salvo alguien como Sa-yoon, que había muerto varias veces, o una persona que hubiera contemplado la muerte durante mucho tiempo, todos sentían el mismo miedo hacia ella.Así que Noah, que aún era un niño, seguramente no era diferente.Sa-yoon sabía mejor que nadie lo aterradora que había sido aquella primera muerte recibida con manos temblorosas.La segunda era que la muerte podía no terminar con una sola vez.Como Noah poseía una naturaleza parecida a la suya, había una alta probabilidad de que el suicidio no le permitiera alcanzar el final que deseaba. Sa-yoon no quería ver a aquel pequeño elegir la muerte por su cuenta y luego revivir.Quizá también fuera miedo. Después de todo, incluso tras repetir la muerte varias veces, nunca había aprendido cómo volver a levantar a alguien completamente derrumbado.Sa-yoon no tenía confianza en poder consolar a Noah cuando se quebrara en la desesperación.La tercera era que, si él lo ayudaba, Noah podría recibir un descanso pacífico.Como había matado a más personas que nadie, Sa-yoon podía decir con seguridad que era un experto en asesinato. Por eso, si era él, podía matarlo sin dolor. Podía concederle descanso antes incluso de que reconociera la llegada de la muerte y también podía impedir que aquello se repitiera.Es decir, podía evitar que muriera y luego volviera a la vida.La muerte de Noah conduciría directamente al cumplimiento de la misión y, por lo tanto, la mazmorra también sería completada.Por eso, si él lo deseaba, pensaba matarlo.Para que pudiera recibir el final cómodamente, sin desperdiciar emociones ni vida en forcejeos innecesarios.Estaba dispuesto a ayudarlo de buena gana.—¿...qué quiere decir?—Que, si tú lo deseas, yo puedo ayudarte a llegar a tu final. Para asegurarme de que no haya forma de que tú mismo no te mates.Respondió mientras le acariciaba la cabeza. Los enormes ojos del niño parpadearon lentamente, como pidiendo una explicación más detallada, pero como no tenía nada más que añadir, Sa-yoon retiró la mano y golpeó suavemente la mejilla del muchacho con el dorso de sus dedos.¿Cómo habrías sido realmente?De pronto sintió curiosidad por saber cómo habría sido Noah en el mundo real destruido, no en aquel mundo virtual. Las personas no cambiaban tan fácilmente, así que el hecho de haber recibido la ventana del sistema e intentar suicidarse probablemente no era distinto ni entonces ni ahora. Lo que le daba curiosidad era lo que venía después.Cuando descubriste que no podías morir, ¿Qué sentiste?¿Cómo viviste y qué final viste?Había conquistado decenas de campos, pero jamás había visto a alguien parecido a Noah en un mundo destruido.No tenía forma de saber si había desaparecido junto con el mundo o si el sistema le había dado un final. Mientras lamentaba aquello y se hacía preguntas, Noah giró la cabeza. Su mirada se dirigió al aire vacío. Un pergamino flotaba allí suspendido, sin que supiera cuándo había aparecido.Tal vez Noah ya le había tomado cariño a esa cosa durante aquellos días, porque ya no se sobresaltaba ni palidecía al verla. Solo recorría el pergamino con una mirada acostumbrada o quizás harta de él. Esa expresión le resultaba familiar.No debería tener ya esa mirada.Al encontrarse con unos ojos tan parecidos a los suyos, Sa-yoon pensó eso sin darse cuenta y soltó una sonrisa autodespreciativa.—¿...tengo que morir necesariamente?La respuesta que escuchó mucho tiempo después fue algo inesperada. No imaginaba que alguien que había pensado en matarse a sí mismo pudiera tener una duda así.Había supuesto naturalmente que le pediría que lo matara.—¿No quieres morir?Las palabras escapadas en medio de aquella duda bajaron sutilmente al final de la entonación, haciendo ambiguo incluso su significado. Sa-yoon no se molestó en corregir una frase que podía interpretarse de dos maneras. Después de todo, tanto la pregunta de si quería morir como la de si realmente no había querido hacerlo eran cosas que le daban curiosidad.Ante las preguntas consecutivas, Noah frunció ligeramente el entrecejo, como si estuviera confundido. A pesar de su corta edad, ya empezaban a formarse arrugas en su frente. Sa-yoon levantó la mano por costumbre y estaba alisando el ceño arrugado del niño cuando…—...no quiero morir.Al escuchar aquella voz, Sa-yoon dejó de alisarle el entrecejo y bajó la mano para encontrarse directamente con la mirada del niño.—Entonces.—Pero...—Habla.—...pero siento que debo morir.Al final terminó respondiéndose a sí mismo. Tal vez, después de pensar una y otra vez, había enfrentado claramente la realidad de su situación, porque los ojos de Noah se hundieron mientras decía que sentía que debía morir. Sa-yoon observó en silencio aquellos ojos llenos de tristeza y luego, inclinando tanto la cabeza hacia atrás que le dolió el cuello para mirar al muchacho que lo observaba desde arriba, terminó agachándose frente a él para quedar a su altura.—¿Te apareció una misión?—¿Una misión?—Quiero decir, si ese papel te ordenó hacer algo nuevo.—...no me ordenó nada nuevo.—Entonces, ¿Por qué?La pregunta quedó incompleta antes de tomar una forma entera. Noah dudó un momento antes de responder.—Solo... dice que sería mejor hacerlo rápido.—¿Hacer qué?—Lo que me ordenó. Dice que, si no lo hago, pasará algo malo...Así que ocurriría algo malo si no cumplía la misión. Era distinto de su situación, donde habían añadido una ejecución forzada de repente. Era una explicación más amable y bastante indirecta. Viendo que mostraban una ventana del sistema así para un niño que ni siquiera tenía trece años, parecía que todavía conservaban al menos un mínimo de consideración.Aunque, claro, también podía ser porque el apocalipsis apenas comenzaba o porque querían que las cosas avanzaran con más facilidad.Al final, siempre era más cómodo pensar lo que a uno le daba la gana.Aun pensando así, Sa-yoon añadió otra pregunta, movido por una ansiedad difícil de ignorar.—¿Por casualidad no apareció algún número?—¿Número?—Debajo del mensaje que decía que ocurriría algo malo, ¿No había algo más escrito?Al recordar algo desagradable, su tono se volvió un poco rígido. Noah revisó el pergamino con indiferencia y, poco después, dejó escapar una pequeña exclamación.—Ah.Aunque apenas había sido un sonido débil, Sa-yoon sintió cómo las puntas de sus dedos se enfriaban.—No apareció ningún número, pero sí hay otro mensaje escrito. Dice que… que debía hacerlo dentro de una hora.La voz de Noah diciendo aquello hizo que la mente de Sa-yoon se nublara.¿Una hora?Era demasiado poco tiempo.Retiraba lo que había pensado sobre la consideración. Frunciendo el ceño, preguntándose por qué el sistema, que al menos solía dar veinticuatro horas, se había vuelto tan impaciente, Sa-yoon intentó encontrar una razón y terminó mirando de forma extraña a Noah, que parecía mucho más tranquilo que él.Hasta hacía un momento había estado temblando de ansiedad y hundido en la tristeza, así que le parecía raro que ahora estuviera tan normal.—¿...qué pasa?Al notar que lo observaban fijamente, el muchacho preguntó, algo incómodo.—...hace un rato parecías a punto de echarte a llorar. Pero ahora ya no parece que tengas miedo.—Sí tengo miedo.—Para alguien asustado, te ves demasiado tranquilo.—Tengo miedo, pero...No coló ni un poco. Estaba a punto de responderle qué clase de niño que estuviera muerto de miedo pondría esa cara, cuando Noah, jugueteando con sus manos entrelazadas, observó cuidadosamente la reacción de Sa-yoon antes de abrir la boca.—Tengo miedo, pero después de que usted dijo eso, creo que me sentí más tranquilo.—¿Y qué fue lo que dije?—Dijo que me mataría.Las palabras dichas mientras curvaba ligeramente las comisuras de sus labios no eran algo de lo que pudiera hablar sonriendo. Sin embargo, viendo cómo los ojos del niño se curvaban de verdad, como si sinceramente se hubiera sentido aliviado, tampoco parecía una mentira.Significaba que todo era verdad, sin una pizca de exageración o fingimiento.Sa-yoon movió ligeramente los labios, incapaz de ignorar el significado detrás de aquellas palabras de que se sentía tranquilo porque él sería quien lo mataría, y finalmente soltó una risa vacía.Había estado pensando qué haría si Noah insistía en seguir viviendo.Aunque viviera, solo terminaría más agotado. La ventana del sistema seguiría presionándolo sin descanso y, cuanto más lo hiciera, más se desgastaría su mente. Desde el momento en que apareció una ventana del sistema destinada a la destrucción, el resto de su vida estaría lleno únicamente de una esperanza miserablemente superficial y una desesperación infinita. Había estado pensando cómo decirle aquello de forma indirecta, pero resultó ser una preocupación inútil.A ojos de Sa-yoon, Noah ya había tomado una decisión.Y, como demostrando ese hecho, el muchacho continuó hablando.—Si pasa una hora, las otras personas morirán, ¿Verdad?—Para que todos los del castillo no mueran, tendría que matar a hyung, pero no puedo hacerlo.—¿Y por qué no? Solo tendrías que apuñalarme.—Sabe que no me refiero a eso.El muchacho frunció completamente el rostro y sacó los labios, como si estuviera dolido por esas palabras. A simple vista parecía incluso que estuviera haciendo un berrinche.—Por eso... creo que la respuesta correcta es que yo muera. Pero, la verdad, no quería morir tanto. Así que cuando sostuve el cuchillo, tenía muchísimo miedo...La voz que se había debilitado se interrumpió por un momento y luego volvió a sonar clara.—Me alegra que me haya dicho eso, hyung. Pero también me siento mal con usted, hyung.Aquello era otra cosa que Sa-yoon no había previsto. Enderezó la cabeza para preguntarle por qué se sentía mal, y Noah, que había sujetado la mano de Sa-yoon mientras este seguía agachado frente a él, dudó un instante antes de continuar.—Así como yo no quiero morir, usted tampoco quiere matarme, ¿Verdad? Por eso me dijo que fingiera no haber visto nada... ¿Verdad?... usted ya lo sabía, ¿Cierto? Sabía que esto iba a pasar, pero aun así fingió no saberlo por mi bien, ¿Verdad?Era una voz completamente inocente. Y, aun así, más que una pregunta hecha para escuchar una respuesta, parecía que solo estuviera diciendo lo que pensaba, así que Sa-yoon cerró la boca. No podía darle ninguna respuesta, y mientras mantenía el silencio, Noah inhaló profundamente, como organizando sus sentimientos. Después soltó el aire lentamente y le mostró una pequeña sonrisa.—Gracias, hyung.Era una despedida firme, en la que no se veía ni el más mínimo espacio para cambiar de opinión.Traducido por: Valiz
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