Incluso el Villano Tiene Una Historia - Novela Cap. 99
Capítulo 99La línea entre el fruto prohibido y la salvación (17)¿Será porque tenemos lados tan parecidos que tú y yo fuimos elegidos como el origen de la destrucción?La declaración de que, en vez de obedecer las órdenes del sistema, había pensado primero en quitarse la vida le provocó una risa vacía una y otra vez.Estaba recorriendo un camino absurdamente parecido al de su yo del pasado. Si Noah poseía una naturaleza similar a la suya, entonces tampoco podría morir por suicidio. Solo terminaría experimentando un dolor espantoso antes de revivir, y acabaría perdiendo la cordura bajo la presión del sistema.Huiría usando todos los métodos posibles, y al final, agotado y hecho un desastre, elegiría aquello que el sistema deseaba.Y después lloraría desconsoladamente.Tú también llorarás así.Y luego, al final...El pensamiento que siguió le hizo palpitar la cabeza. Sabía cuál había sido el resultado de vivir así durante diez años, y por eso la sangre se le heló. La emoción que había sentido ante la posibilidad de poder morir se enfrió de golpe, y la razón que se había nublado por un instante volvió a él.Los pensamientos sesgados que ocupaban su mente comenzaron a retroceder una vez más. Ahora que lo reconsideraba, era un plan lleno de agujeros.Si no podía morir a manos de Noah, ¿Qué haría después?¿Qué pasaría con Noah, cuya mente se derrumbaría tras matarlo? ¿Cómo consolaría Han Geon-joo a alguien que descubriera la verdad? ¿Y cómo volvería a levantarse él mismo después de otra derrota?En el momento en que sus predicciones fallaran, habría demasiadas cosas que perder. También había demasiadas responsabilidades y demasiadas consecuencias que reparar.Si no tenía certeza, era una situación demasiado ambigua como para intentarlo.Sobre todo porque él ya estaba intentando algo, ¿No?—El Resistente.Tuvo el presentimiento de que activar esa inclinación tenía más posibilidades que morir a manos de Noah. Así que, en vez de hacer una estupidez y destruir la torre que tanto esfuerzo le había costado construir hasta ahora, era mil veces mejor mantener la calma y seguir cultivando el camino que ya recorría.Después de todo, era el primer error del sistema que había aparecido. ¿No tenía eso suficiente valor?Cuando llegó a esa conclusión, Sa-yoon soltó una risa amarga y frunció el ceño. Había quedado tan fascinado con la dulce posibilidad que se le había presentado, que terminó arrancando hojas en vez de mirar el bosque entero. Era patético.Solo después de golpearse ligeramente la oreja pudo exhalar aliviado al distinguir vagamente el bosque frente a él. Entonces inclinó el cuerpo hacia el muchacho, cuyo rostro estaba lleno de ansiedad.Ansiedad.Desde que el sistema apareció, era una emoción que no desaparecía del rostro del chico. Y no podía ser de otra manera. Si el sistema había aparecido, entonces el resto de su vida estaría lleno de ansiedad, rabia y obsesión. Aquello no era más que un presagio.Por eso, lo que Noah necesitaba en ese momento —lo que Noah deseaba desesperadamente— era estabilidad emocional para escapar de la ansiedad.Sa-yoon acarició lentamente la cabeza del muchacho, que había intentado morir porque no quería matarlo a él, y abrió la boca despacio.—¿...por qué quieres morir?Como no estaba acostumbrado a hacer ese tipo de cosas, las palabras que salieron de su boca le sonaron torpes y ridículas. Hasta su voz le parecía extraña, así que frunció el ceño y se aclaró la garganta. Noah lo miró con expresión desconcertada. Ante aquella mirada que parecía preguntarle qué demonios le pasaba de repente, quien terminó incómodo fue Sa-yoon, así que endureció el tono sin querer.—Te pregunté por qué quieres morir.—...porque apareció el papel.Respondió con expresión ausente, como si estuviera hipnotizado. Parecía tener la cabeza bastante ocupada intentando entender cómo habían llegado a esa situación.—¿Qué papel?—El que apareció en la tienda de juguetes. ¿También lo vió, hyung? ¿No lo vió?—Lo vi.—Entonces...—Pero no sé qué decía.—¿Eh?Como si fuera una respuesta completamente inesperada, Noah mostró desconcierto. Mientras Sa-yoon pensaba que era bastante gracioso ver cómo aquellos labios secos se abrían y cerraban, el muchacho se aferró al borde de su ropa.—Entonces, ¿Cómo lo supiste?—¿Qué cosa?—Me dijo que, aunque pudiera verlo, fingiera que no lo veía ni lo escuchaba. Y hoy también me preguntó si iba a matarlo... así que pensé que también había leído ese papel...Su rostro estaba tan confundido que parecía haber perdido el alma. Cualquiera que lo viera pensaría que había visto un fantasma. Mientras acariciaba las mejillas pálidas del chico, Sa-yoon buscó una excusa. Dudó un momento sobre qué decir y al final optó por improvisar.—Solo... tengo intuición.—¿Intuición?—Sí. Soy bastante bueno en eso.No tenía ninguna intención de confesar que él también había recibido el sistema y crear una absurda sensación de compañerismo. Odiaba las atmósferas sentimentales y dramáticas, así que mintió con total naturalidad. Noah, sin embargo, lo miró maravillado, sin la más mínima sospecha. Era tan ingenuo que probablemente le creería incluso si le decía que podía convertir frijoles en ladrillos.—Así que era intuición.—¿Ni siquiera dudas?—¿Dudar de qué?—¿Y si estuviera mintiendo?—¿Qué ganarías mintiendo sobre algo así?Eso era cierto.La respuesta, inesperadamente aguda, le dio justo en donde dolía. Como si hubiera recibido un regaño sin darse cuenta, Sa-yoon estiró la mejilla del muchacho sin motivo alguno. Noah se quejó, diciendo que dolía, mientras se frotaba la mejilla enrojecida.—Además, siento que sí serías así.—¿Así cómo?—Que tendría muy buena intuición. Siempre llegó a salvarme en el último momento. Si no fuera por eso, creo que ya habría muerto dos veces. Por eso...Dejó la frase a medias y volvió a poner una expresión que parecía a punto de llorar. Sa-yoon no tenía idea de qué le pasaba, así que esperó en silencio a que continuara. Finalmente, el chico terminó la frase con una voz pequeña, como si hubiera tenido que exprimir las palabras a la fuerza.—...por eso yo también quería salvarlo. Aunque en realidad esto no es salvarlo ni nada parecido. Al menos no quería hacerle algo malo, hyung.Las palabras añadidas fueron tan bajas que, de no haber tenido la audición de un rango S, probablemente no las habría escuchado. Aquellos ojos pequeños no parecían tener tanta profundidad, y aun así guardaban emociones demasiado pesadas. Toda su confusión se reflejaba claramente en ellos.Sa-yoon observó en silencio a Noah, que parecía cargar él solo con todas las preocupaciones del mundo. Luego volvió a levantar la mano y pellizcó las mejillas, ahora más llenas gracias a toda la comida que Geon-joo le daba. Noah protestó cuando lo pellizcó por segunda vez.—No haga eso...—Con unas manos tan pequeñas, ¿Qué vas a salvar? ¿Acaso puedes blandir una espada?—¡Claro que puedo!—Hace rato estabas temblando porque pesaba demasiado.—¡De verdad puedo hacerlo!—Sí, sí, claro.—¡Grr!Al ver que lo escuchaba a medias, Noah puso cara de ofendido y se soltó de la mano de Sa-yoon. Luego intentó blandir la espada para demostrarlo, pero Sa-yoon soltó una risa baja y agitó la mano.—Ya, ya. Te vas a lastimar si haces eso.Era una espada de rango A.Demasiado pesada y afilada para un niño de doce años. Pensando que terminaría haciéndose daño si lo dejaba seguir, Sa-yoon le quitó la espada, ocultó la afilada hoja dentro de la vaina y volvió a enderezarse. Por suerte, Noah no insistió en que se la devolviera.Cuando la conversación animada terminó, el silencio volvió a instalarse entre ellos. Pero no era una atmósfera incómoda como antes. Era una quietud que se encontraba en algún punto entre la calma y la torpeza. Mientras Sa-yoon pensaba qué decir después, una voz llegó desde abajo.—¿No le parece raro?—¿Qué cosa?—Yo.—¿Qué tiene de raro?Sa-yoon respondió con calma mientras levantaba la vista para comprobar la posición de la luna. Justo estaba calculando cuánto tiempo había pasado cuando Noah volvió a hablar.—Le dije que ese papel me ordenó hacer algo. Y luego aparecí con una espada... ¿No le parece raro? Creo que estoy volviéndome loco. ¿No cree que estoy loco?Como no obtuvo respuesta, el muchacho preguntó otra vez. Solo entonces Sa-yoon apartó la vista del cielo y observó a Noah, cuyo rostro era extrañamente ilegible. Quizá porque acababa de mirar la luna, por un instante pareció que el brillo de la luz lunar se reflejaba en los ojos del chico.¿Qué clase de respuesta esperaba obtener de él?Tal vez quería escuchar que no estaba loco. Quizá solo buscaba apoyarse un poco en alguien en quien confiaba. O tal vez deseaba que alguien lo comprendiera.Pero, fuera lo que fuera, era un papel demasiado pesado para él. Bastaba con usar ropa que no le quedaba una sola vez. La comisura de los labios de Sa-yoon se curvó de lado.—No lo sé. Si le preguntas algo así a un loco, no podrá responderte.—¿Eh?—Yo llevo loco desde hace mucho tiempo.Se encogió de hombros y sonrió con los ojos. Noah se quedó confundido. Era evidente que no había entendido del todo lo que quiso decir, así que Sa-yoon revolvió suavemente su cabello. No era algo que necesitara entender ni analizar.—No lo pienses demasiado. Normalmente no vale la pena escuchar seriamente las tonterías.—¿Era una tontería?—¿Y tú qué crees?—...no lo sé.—Entonces quédate sin saberlo.Después de todo, no había dicho aquello esperando ser comprendido. Solo estaba respondiendo la pregunta del niño mientras intentaba llenar el incómodo silencio.Cuando habló como si no fuera gran cosa, Noah arrugó ligeramente la nariz. Ver aquella expresión, con el ceño completamente fruncido, le recordó muchísimo a alguien y le arrancó una pequeña risa. Mientras alisaba la frente arrugada del muchacho, Sa-yoon habló lentamente.La luna ya se había inclinado bastante. Era hora de regresar.Así que ya era momento de llegar a una conclusión.—Noah.—¿Sí?—Lo digo porque, si tú quieres, podría hacerlo...Sa-yoon guardó silencio un instante. Miró la frente ya alisada del muchacho y luego bajó la vista hasta encontrarse con sus ojos negros.Eran oscuros como el cielo nocturno. Sentía como si esos ojos reflejaran completamente su propio rostro, así que levantó la mano y se tocó la cara.La expresión que estaba haciendo no parecía particularmente extraña. No se veía autoritario ni rígido. Al comprobar que lucía igual que siempre, Sa-yoon tragó saliva. Luego acarició la cabeza del muchacho, que lo observaba lleno de curiosidad, y finalmente expresó en voz alta la conclusión a la que había llegado.—¿Quieres que te mate?Traducido por: Valiz
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