Incluso el Villano Tiene Una Historia - Novela Cap. 98
Capítulo 98La línea entre el fruto prohibido y la salvación (16)El chico que sostenía una espada más grande que su propio brazo temblaba sin control. Sa-yoon entrecerró los ojos, incapaz de distinguir si temblaba porque el arma le resultaba demasiado pesada o porque estaba aterrado, y terminó cruzando miradas con Noah en medio de la oscuridad.Su mirada estaba perfectamente enfocada. Eso significaba que todavía no había sido consumido por el sistema.Entonces...Sa-yoon frunció el ceño ante el pensamiento y desvió la vista hacia Geon-joo, que dormía en la cama de enfrente.Quizá por el agotamiento de lo ocurrido durante el día, dormía profundamente, sin mover siquiera un dedo. Sa-yoon observó unos instantes a quien estaba demasiado ocupado respirando con regularidad y, finalmente, sujetó el brazo de Noah, que permanecía allí de pie como un criminal.Lo mejor era hablar afuera primero.Le indicó la puerta con el mentón y Noah, tras vacilar un momento, asintió. Sa-yoon abrió la puerta sin decir nada y salió de la habitación para avanzar por el pasillo.Dos pares de pasos resonaron repetidamente en el corredor nocturno. De pronto, Sa-yoon bajó la cabeza para observar el estado de Noah. Aquella apariencia completamente encogida le resultaba demasiado familiar. Su rostro pálido, casi descompuesto, le recordó a una versión pasada de sí mismo, y no le costó imaginar por lo que Noah estaba atravesando.Después de todo, ¿No eran bastante parecidos?Él, cuyos padres murieron y fue salvado por el hombre que vivía al lado.Y Noah, cuyos padres murieron y fue salvado por él.Sus situaciones eran ridículamente similares, tanto que daban ganas de soltar una carcajada vacía.Y aquello le parecía tan absurdo, tan nauseabundo, que llegó a preguntarse si mandar al demonio a aquellos malditos sistemas aliviaría aunque fuera un poco aquella sensación desagradable y pegajosa.Por eso...Sa-yoon, que continuaba hilando pensamientos, disminuyó el paso al darse cuenta de la verdadera intención escondida dentro de sí mismo.Por eso debía de haber sido.Aunque ya había previsto cómo terminaría todo, abrazó a Noah y habló de él frente a Geon-joo para imponerse a sí mismo un freno. El motivo por el que quiso proteger a Noah.Tal vez...Tal vez lo había hecho porque quería morir.—¿Llegaste a pensar que eras mi esperanza?—¿Eh?Noah respondió sobresaltado ante aquellas palabras cargadas de autodesprecio. Por la expresión exageradamente alarmada que mostraba, parecía tener todos los nervios del cuerpo tensos al límite. Aunque, viendo su reacción, era evidente que ni siquiera había procesado correctamente lo que Sa-yoon acababa de decir. Sa-yoon frunció el entrecejo, pero no se molestó en explicarse ni en fingir que no era nada. Simplemente siguió caminando.Atravesaron los pasillos del castillo del señor feudal y descendieron las escaleras.Hasta salir completamente del castillo.Y, para asegurarse de que nadie pudiera escucharlos, avanzaron todavía más lejos, internándose entre la maleza.—Yo...Cuando por fin se detuvieron, Noah abrió la boca. Su voz dejaba escapar ansiedad y miedo sin el menor filtro. Sa-yoon pestañeó lentamente y aguardó a que el chico continuara. Entonces su mirada descendió hasta la espada que Noah sostenía.Se ve demasiado pesada para él, pero aun así la sostiene bien.A pesar de que la situación no tenía nada de apropiado para ello, aquel pensamiento inútil le cruzó la cabeza. Y justo en ese momento Noah inclinó profundamente la cabeza.—Yo...Las palabras que no conseguía terminar quedaron atrapadas entre sus labios temblorosos. Las pequeñas manos que se aferraban con fuerza al borde de su ropa se habían vuelto completamente blancas. Parecía tan confundido y desesperado que apenas lograba soltar sílabas sueltas una y otra vez.—Yo... yo...Al verlo así, Sa-yoon soltó un suspiro y decidió hablar primero.—¿Pensabas matarme?—¿Qué?En cuanto escuchó en voz alta aquello que Sa-yoon ya había supuesto, Noah levantó la vista completamente sobresaltado. La expresión que puso era tan exacta, tan evidente, que Sa-yoon casi dejó escapar una risa hueca.No.Lo que contuvo fue el asco.Las mismas atrocidades que el sistema llevaba repitiendo durante siglos, sin importar la época, le revolvieron el estómago.—Te pregunté si pensabas matarme.Pronunció cada sílaba con firmeza y el rostro de Noah se ensombreció.Con eso, al menos una cosa quedaba clara.El pergamino que apareció frente a Noah pertenecía al sistema, y él había recibido una misión parecida a la suya.Le dijeron que me matara.A mí.Y seguramente también lo amenazaron con alguna condición miserable: ejecución forzada si se negaba, o la muerte de otras personas. Durante diez años, el sistema siempre había usado métodos así con él, así que no había motivo para pensar que con Noah fuera diferente.¿No era terriblemente cruel?Obligar a un niño de apenas doce años a cometer un asesinato.Sintió el pecho sofocarse, como si alguien hubiera dejado caer un bloque de plomo encima de su corazón. Mientras observaba a Noah, incapaz de pronunciar palabra como si hubiese perdido el habla, la espada en manos del chico terminó capturando toda su atención. Sa-yoon siguió el filo de la hoja con la mirada y, casi inconscientemente, se acarició el cuello.El verdadero mal de la humanidad.Y aquel que guía la destrucción.Las naturalezas de ambos eran demasiado similares, pues ambas existencias estaban ligadas al fin del mundo. Si hasta el nombre de sus atributos y sus títulos coincidían, era muy probable que la esencia que poseían también fuera parecida.Entonces...¿Tú podrías matarme?Sus ojos silenciosos se clavaron en el chico.Noah había recibido una misión que le exigía matar a Sa-yoon.Y Sa-yoon llevaba muchísimo tiempo deseando morir.De repente recordó lo que pensó cuando vio a Geon-joo por primera vez. Una existencia capaz de matar a alguien como él, condenado a una vida inmortal que jamás había pedido. Al principio creyó que esa persona sería Geon-joo, pero ahora comenzaba a pensar que quizá fuese Noah.Después de todo, por algo existe la expresión “matarse entre los de la misma sangre”.Tal vez la destrucción solo puede ser destruida por otra destrucción.Entonces...¿Era esta su oportunidad?Aquella hipótesis inesperada continuó encadenando pensamientos dentro de su cabeza. Su mente giró frenéticamente, y mientras más pensaba, más intensa se volvía la mirada que dirigía hacia Noah. El corazón que hasta hacía un momento latía con normalidad comenzó a hacerlo cada vez más lento, tan lento que parecía a punto de detenerse. Sa-yoon arqueó apenas una ceja mientras repasaba su vida pasada.Había seguido viviendo solo porque no conseguía soltarla.Su vida había tenido mucho más dolor que felicidad, y las alegrías pasajeras jamás fueron suficientes para sostener una existencia tan agotadora.Claro que tenía arrepentimientos.Pero ninguno pesaba lo suficiente como para aferrarlo a una vida sostenida por el sistema.Jong-sik lloraría durante días si él moría, pero aun así poseía el talento necesario para reconstruir Night Rats. Kyung-jin lo ayudaría. Por ellos dos no sentía preocupación.Si había alguien que realmente le inquietaba dejar atrás, era cierto pequeño gato montés que había entrado trotando detrás de él a la puerta.Aunque, siendo estrictos, tampoco era como si realmente lo hubiese seguido voluntariamente.Sa-yoon recordó a Geon-joo, profundamente dormido pese a que tanto él como Noah estaban atravesando una situación tan grave, incapaz de vencer el cansancio físico, y dejó escapar una pequeña sonrisa.No era porque aquello le pareciera especialmente divertido ni porque estuviera feliz. Pero recordar aquella cara dormida y distraída le provocó risa sin motivo.Sí.Si había alguien que le preocupaba, era Han Geon-joo.Todavía era joven, desconocía el ambiente del mundo de los hunters y además seguía siendo inexperto. A veces, verlo era como observar a un niño pequeño al borde del agua, tan indefenso que resultaba desesperante. Decir que no le inquietaba dejarlo solo sería una mentira.Aun así, tampoco era suficiente para desperdiciar la oportunidad de toda una vida.No le había entregado tanto afecto.Ni le había dado tanto peso.Y, de hecho, probablemente viviría mejor sin él.Solo había que recordar aquella absurda ventana de estado suya.¿De verdad parecía alguien destinado a morir tan inútilmente?Sa-yoon podía asegurarlo: si existía alguien capaz de igualarlo en combate, el único sería el Han Geon-joo del futuro. Al menos, entre todas las personas que había conocido hasta ahora, Geon-joo era quien le parecía más peligroso.Así que, convencido de que sobreviviría perfectamente incluso solo, Sa-yoon terminó apartando la atención de Noah y revisó su inventario. Justo cuando estaba pensando qué objetos debería dejarle a su lindo novato para que pudiera superar el campo sano y salvo sin él...—...no es así.—¿Hm?Aquella voz apenas audible arrastró de vuelta la atención de Sa-yoon, cuya mente llevaba rato perdida en otra parte. Había llenado su cabeza con la idea de dejarse matar por Noah si él realmente era la persona destinada a acabar con su vida, así que tardó unos segundos en procesar lo que acababa de escuchar.Noah, que había permanecido largo rato atormentándose en silencio con la cabeza baja, ahora lo estaba mirando.Con una expresión extrañamente solemne.Y también triste.—No quería matar a hyung... no era eso...El viento nocturno, tan frío que casi cortaba la piel, atravesó entre Noah y Sa-yoon. Aunque el aire helado bastaba para congelar el cuerpo, Sa-yoon permaneció completamente inmóvil mientras observaba al chico en silencio. Quizá era porque la noche estaba particularmente fría, pero sentía el cuerpo rígido.—¿Qué quieres decir?—Es que... hyung está... malinterpretando...Las palabras se interrumpían constantemente entre sílabas, sonando casi como pequeños hipidos. Sa-yoon alternó la mirada entre el rostro tenso de Noah y la espada que el chico sostenía antes de fruncir el ceño.—Entonces.—¿Eh?—Entonces, ¿Qué pensabas hacer?—Ah...Hasta hacía un momento, aunque tartamudeaba, seguía respondiendo. Pero bastó aquella pregunta para que volviera a quedarse callado. Sus pequeños ojos vacilaron de un lado a otro y Sa-yoon dejó escapar un suspiro cargado de impaciencia antes de inclinar ligeramente la cabeza, exigiendo una respuesta.El ambiente se volvió helado en un instante.Ni siquiera cuando vio por primera vez a Noah sosteniendo aquella espada el ambiente había resultado tan incómodo y sofocante.Tal vez Noah también percibió aquel cambio, porque terminó bajando la cabeza mientras soltaba y volvía a aferrar repetidamente el borde de su camiseta.—Pensaba... apuñalarme… iba a... iba a apuñalarme yo mismo...Eso era lo que iba a hacer, pero hyung despertó de repente y... pensé que me estaba malinterpretando...Las palabras torpes salieron atropelladamente unas detrás de otras. Sa-yoon lo observó sin siquiera recordar respirar. Noah, demasiado ocupado intentando explicar desesperadamente la situación como para fijarse en la expresión de Sa-yoon, siguió murmurando en voz baja.—De verdad iba a apuñalarme. ¿Cómo podría matarte a ti, hyung? Pero dijeron que si no lo hacía, todos en el castillo morirían...La voz comenzó a alejarse.Iba a matarme a mí mismo.Sa-yoon repitió mentalmente aquellas palabras, que no solo se incrustaron en sus oídos, sino que parecieron clavarse directamente en su cerebro. Entonces, como si un pitido ensordecedor le atravesara la cabeza, se golpeó la oreja con la palma de la mano.El sonido seco hizo que Noah se sobresaltara y un dolor punzante le recorrió el oído.Solo entonces sintió cómo regresaba la cordura que había perdido ante la posibilidad de morir.Sa-yoon bajó apenas la cabeza.En su campo de visión apareció el chico cuyos ojos estaban llenos de lágrimas.Y superpuesto sobre él… apareció otro niño, apenas un poco mayor que Noah.Un pequeño de dieciséis años.Él mismo, diez años atrás.Traducido por: Valiz
◈❖◈Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ]Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ]Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ]
Comentarios