Nunca Quise Tener Un Hijo Suyo - Novela Cap. 204
Capítulo 204Por sus ojos, Mikhail podía decir si mentían o no.—Tomará unos días… o más bien, bastante tiempo.—Aun así, tenemos que revisarlo todo, ¿No? De lo contrario, sería una lástima.—Puedo encargarme solo. La participación de Su Majestad podría verse mal ante los demás.—¿Cree que el Duque puede investigar libremente sin mí?Adrian no parecía tener ninguna intención de retirarse.—Duque, parece que está más entusiasmado de lo que esperaba por encontrar a quienes se oponen a mí. Si alguien lo viera, podría pensar que actúa por lealtad.—Usted sabe mejor que nadie que no es así.—Entonces… ¿Es porque ha perdido algo y está tratando de encontrarlo?La mano con la que estaba revisando asuntos domésticos se detuvo de pronto.—No he perdido nada, excepto una cosa, y creo que el Rey sabe exactamente qué es, así que no hace falta que lo diga yo.—Bueno, si está perdido, más vale que lo encuentre pronto.—…—Si mis hombres lo encuentran, no creo que vaya a devolvérselo.Adrian sonrió con malicia mientras avanzaba al frente.—Solo estoy cumpliendo con mi deber. ¿Por qué no continúa buscando con sus hombres? No sé qué he perdido, pero estoy seguro de que Su Majestad no necesitará encontrarlo.En realidad, nunca estuvo perdido. No era que él la hubiera abandonado; jamás la dejó ir.Si Adrian lograba encontrarla, a ella, que había desaparecido sin dejar rastro, Mikhail quizá hasta sentiría un poco de gratitud hacia él.—Confío en usted, Duque. Encontrará lo suyo pase lo que pase. Si mis hombres lo pasan por alto mientras se mueven por ahí… sería una lástima, ¿No?Adrian no parecía creer que ella estuviera muerta.Dahlia, sin duda, no le había contado todo. Probablemente había lanzado un anzuelo, esperando que Adrian eliminara aquella presencia molesta.Mikhail empezaba a encontrar la presencia de Adrian más que irritante.—Me pregunto si la señora Heinrich vio el periódico. Después de todo, su propia familia fue destruida. Debió de ser terrible.Adrian no dejaba de burlarse. Mientras revisaba la lista, sonreía.—Simplemente sobrevivir sin morir debió de ser bastante vergonzoso para una noble. Viéndolo así, la señora Heinrich no está tan mal, ¿Verdad?No era del todo falso. Cuando Mikhail reflexionaba sobre cómo había actuado con ella, desde su perspectiva él debió de parecer poco menos que un demonio.—Es una lástima cómo la mujer que se mantuvo hasta el final, oponiéndose al Duque, terminó así. Si se hubiera quedado en la mansión del Duque quizá habría tenido una oportunidad… pero ahora que ha pasado más allá de la cerca, ¿Qué se puede hacer?Sonó casi como una amenaza, como si Adrian no fuera a dejarla en paz si la encontraba.La mente racional de Mikhail pendía de un hilo.—Su Majestad, creo que debería venir un momento.De no haber sido por el llamado urgente del caballero, la espada en su mano habría apuntado al cuello de Adrian.Mikhail centró su atención en la conversación entre el caballero y Adrian.No podía oírla con claridad, pero por la forma de sus labios sus ojos se afilaron.¿Los callejones traseros de Delphora?Era un lugar al que ni siquiera él había entrado.De pronto, los ojos de Mikhail brillaron. ¿Por qué no había pensado en eso? Tal vez había sido un error excluir esa zona de sus consideraciones. Emilia solía aprovechar los huecos que él no contemplaba.Mikhail no quería creer en su muerte, así que solo quedaba una cosa por hacer.Ir a los callejones traseros de Delphora y buscar rastros de ella.—Byne. Ve inmediatamente a los callejones traseros de Delphora.—La guardia real ya está registrando la zona.Mikhail dio enseguida órdenes secretas a varios de sus caballeros.—Yo atraeré la atención. Vayan allá, y si ven a alguien que se parezca a Emilia, tráiganmela.Sus instintos animales estaban en máxima alerta. Sus ojos, antes apagados, ahora ardían con intensidad.≫ ────•◦ ✦ ◦•──── ≪Los callejones traseros de Delphora estaban sumidos en el caos.La guardia real, que nunca antes había irrumpido allí, registraba ahora los edificios armada.Como no habían recibido ninguna advertencia previa, el edificio donde Emilia se ocultaba quedó sumido en el desorden.—¡Señora! ¡Rápido, por aquí!Las mujeres, en mitad de disfrazarse, tomaron la mano de Emilia y tiraron de ella.—Estoy bien. Ustedes tienen que huir.—¡¿Qué dice?! ¡Está embarazada! ¿No sabe lo despiadados que son?Incluso Lavella tiró de su mano.Emilia negó con la cabeza y se soltó.—Eliminar las pruebas es más urgente. No puedo huir sola.—¡Señora!Se giró y corrió hacia la habitación donde se habían impreso las pruebas del periódico.Su respiración era agitada, y recuerdos olvidados comenzaron a resurgir.Tiró la lámpara del escritorio y abrió la ventana.El callejón de Delphora, lleno de locales de entretenimiento, hervía de guardias reales. Se movían con rapidez y método, como si buscaran algo específico.Se dieron cuenta de que el periódico Spiegel está aquí.Emilia respiró hondo.—¡Señora! ¿Qué está…?—Déjenmelo a mí. ¡Rápido, reúnan los objetos importantes y escapen por la puerta trasera!—¡Se… señora!Las mujeres que corrieron hacia Emilia la miraron con los ojos muy abiertos. El farol que sostenían cayó al suelo.Las llamas se extendieron al instante.—¡Ahh! ¡Señora!—¡Dell, es peligroso! ¡Sal rápido! ¡Nos veremos después en la librería que frecuentas!—¡Señora! ¡No!Traducido por: Valiz◈❖◈Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ]Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ]Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ]
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