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Incluso el Villano Tiene Una Historia - Novela Cap. 92


Capítulo 92La línea entre el fruto prohibido y la salvación (10)—¡Muévanse más rápido!—¡Tenemos que llegar al castillo del señor aunque sea un poco antes!Los caballeros que habían recibido el mensaje urgieron a la unidad de reconocimiento, jadeando. Mientras corrían y Sa-yoon se mantenía pegado detrás de ellos, Geon-joo se acercó a su lado y bajó la voz.—¿Será una oleada?—Sí.—…me preocupa Noah.—Preocúpate por algo que valga la pena. ¿Sabes cuánta resistencia y terquedad tiene ese crío?Si hubiera sido alguien que moriría atrapado en la primera oleada, ya debería haber muerto antes de que él fuera a rescatarlo durante la primera exploración. Recordando que el niño había sobrevivido obstinadamente escondido dentro de la habitación incluso cuando el fuego ya había prendido con fuerza, Sa-yoon apartó esa preocupación inútil y miró a los caballeros con frustración.Demasiado lentos.Si hubieran corrido usando habilidades, habrían llegado hace rato.Claro, para ellos esto era ir con todo, pero para Sa-yoon su carrera era desesperantemente lenta. Incluso sin usar habilidades, con solo sus capacidades físicas de rango S podía adelantarlos con facilidad.Justo estaba pensando en cerrar los ojos y lanzarse por su cuenta cuando, a lo lejos, el castillo del señor entró en su campo de visión.La fortaleza, antes firme e imponente, ahora se derrumbaba bajo el asalto de los monstruos.—¡M-monstruos!—¡Maldita sea, qué demonios es eso!A simple vista eran más de quinientos. En la guarida que habían limpiado hacía poco había unos ciento cincuenta; aquí había quinientos. Incluso aquella guarida solo había podido eliminarse cuando Sa-yoon y Geon-joo se unieron. Con semejante número, estaba claro que los caballeros y mercenarios que quedaban en el castillo no podrían resistir.Y ese número ni siquiera sería todo. Incluso ahora seguían saliendo monstruos del bosque derecho para unirse a la marea negra.—¡Aumenten la velocidad!Los gritos de los caballeros, conscientes de la gravedad, se alzaron.Sa-yoon calculó a ojo la ubicación de la habitación donde él y Geon-joo se hospedaban. El muro exterior del castillo se estaba viniendo abajo y algunos monstruos, tras romper el cerco, ya trepaban por las murallas. Aún no habían subido demasiado, pero si los dejaban, acabarían alcanzando el lugar donde estaba Noah.Tras observar a los caballeros, Sa-yoon agarró el hombro de Geon-joo.—Tú quédate abajo reduciendo el número.—¿Eh?—Dijiste que te preocupa Noah. Será mejor que vaya yo, ¿No?Sin una sola habilidad de sigilo decente, Geon-joo no servía para infiltración o ataques sorpresa. Él, en cambio, estaba más que acostumbrado. Además, en una batalla casi de guerra, los caballeros no tendrían tiempo de notar la ausencia de un mercenario. Y si ese mercenario era él, incluso sin verlo asumirían que seguía combatiendo en algún punto.Esperaba que Geon-joo se opusiera, pero cuando le dijo que aprovecharía la confusión para ir con Noah, el otro simplemente asintió.—Qué obediente.—…son monstruos débiles.—¿Te parecen más débiles que un incendio?Aunque dudó al final, su expresión era claramente afirmativa.En su vida había visto a alguien valorar a los monstruos como menos peligrosos que un fuego. Objetivamente, lanzarse a un campo de batalla con cientos de monstruos no podía ser menos peligroso que entrar en una casa en llamas. Tal vez Geon-joo también tenía cierta inconsciencia respecto al peligro, pensó Sa-yoon mientras inhalaba al ver el castillo cada vez más cerca.La habilidad “Sigilo (S+)” se activa.Un frío se posó en sus labios. La sensación de que su cuerpo se disolvía en el espacio era tan extraña como siempre.En un instante, Sa-yoon se volvió borroso y desapareció.Geon-joo se agitó visiblemente.Sa-yoon se movió detrás de él, como si el otro intentara localizar su presencia, y habló:—Si no matas ni a cien, habrá entrenamiento especial.El hombro de Geon-joo se tensó ante la amenaza.Sa-yoon observó brevemente cómo él ajustaba la espada, templando su espíritu combativo, lanzó una mirada rápida a los caballeros… y salió disparado.Usando pasos de reducción de distancia, en dos zancadas acortó enormemente el espacio hasta el castillo. Con el último paso llegó frente a él y, sintiendo en todo el cuerpo el caos del campo de batalla —gritos y alaridos indistinguibles—, sacó dos dagas y las sujetó, una en cada mano.—¡Derriben a los que suben por la muralla!—¡Reúnanse! ¡No se dispersen!—¡Individualmente no son tan fuertes! ¡En grupo, uno por uno, podemos resistir!—¡Los refuerzos de la patrulla llegarán pronto! ¡Aguanten!Los gritos desesperados resonaban por todas partes.Sa-yoon se deslizó entre ellos, interceptando y eliminando a los monstruos que intentaban atacar por sorpresa. Solo tras abatir más de quince logró llegar a la muralla.Apoyó la mano en la pared vertical, inhaló y levantó una pierna; impulsándose, saltó.En el aire usó paso en vacío y corrió por la muralla. Varios monstruos que habían logrado subir aprovechando descuidos de los caballeros lo adelantaban. Sa-yoon los agarró por la nuca y los arrojó al vacío, luego cambió de dirección hacia el punto donde estaba su alojamiento con Geon-joo.Sus pasos sobre la altísima muralla eran urgentes. Monstruos llegaban desde todas direcciones rodeando el castillo; cada vez que miraba de lado aparecían más. Eliminó a todos los que entraban en su campo visual……y entonces vio a uno que ya había logrado subir mucho antes y rompía una ventana del castillo.—Grrr…¡Crash!El vidrio estalló con un sonido agudo y el monstruo saltó dentro.Y entonces—Alguien aspiró aire con sorpresa. O tal vez se tapó la boca para contener la respiración.Muy débil.Pero con todos sus sentidos tensos, Sa-yoon lo oyó con claridad.Una voz conocida.Era Noah.—Menuda mala suerte, crío…Justo la habitación donde el monstruo había entrado era la suya.No sabía si alegrarse de encontrarla rápido o lamentar haber llegado apenas un instante tarde.¡Tac!Desde el momento en que identificó la ubicación, desapareció toda vacilación. Saltó impulsándose contra el muro, volando casi por el espacio. Llegó de un tirón a la habitación, agarró el marco roto de la ventana… y forzó su cuerpo a girar.Se metió por el hueco del vidrio.Dentro vio a la bestia negra que había aprovechado la ausencia del dueño.—Grrr…Como había entrado haciendo ruido, el monstruo giró la cabeza.Frente a él había una cama blanca.Y debajo de ella, Sa-yoon vio unos ojos.Otra situación conocida.Demasiado parecida a la de hacía diez días.Sin querer, soltó aire por la nariz y clavó la daga en la boca del monstruo que se abalanzaba sin reconocer a su rival.—¡Ghk—!La hoja se le hundió en la mandíbula abierta; le atravesó la lengua. El monstruo se retorció de dolor mientras la sangre le chorreaba.Sabiendo que un niño aún estaba mirando, Sa-yoon chasqueó la lengua, miró los ojos brillantes bajo la cama y dijo:—Cierra los ojos, crío. O déjalos abiertos si quieres quedarte sin comer.Ni aun así hubo reacción. Quizá estaba demasiado tenso para oír.—Noah —susurró.El niño se sobresaltó, abrió los ojos enormes y miró alrededor.—Que los cierres.Esta vez, con un tono irritado, Noah los apretó con fuerza.Sa-yoon entonces recordó tarde que seguía en sigilo. Para el chico debía parecer que el monstruo estaba siendo sometido por nadie.Normal que se asustara.No había tiempo para explicaciones. Confirmó que el niño tenía los ojos cerrados, clavó la daga izquierda en el punto vital… y lanzó el cadáver por la ventana.El monstruo, rígido por las dos hojas incrustadas, cayó sin poder resistirse.¡BOOM!La caída desde tal altura sonó brutal. Abajo se oyeron murmullos sorprendidos de los caballeros.A Sa-yoon le daba igual. Limpió la sangre de sus manos en la ropa, recuperó sus dagas con la habilidad intangible… y se sacudió.Noah seguía con los ojos cerrados obedientemente.—No se te puede dejar solo…El murmullo de Sa-yoon se posó bajo en la habitación.El niño entreabrió los ojos al reconocer su forma de hablar, miró alrededor como un cachorrito asustado. Sa-yoon chasqueó la lengua, canceló el sigilo y se acercó a la cama.Las venas del dorso de su mano se marcaron al agarrarla. Con fuerza, levantó la cama de golpe y se agachó frente a Noah.—Ah…Los ojos del niño se abrieron enormes al verlo aparecer. No sabía si estaba más sorprendido por la aparición repentina o por ver a Sa-yoon —de complexión más pequeña que la de los mercenarios comunes— levantar la cama de una vez.Sa-yoon sonrió de lado al ver los ojos enrojecidos del chico.—¿Otra vez lloraste? Soy varias veces más aterrador que ese monstruo, pero a él le tienes miedo y conmigo te pones respondón. ¿No tienes raro el criterio?Los ojos de Noah temblaron levemente.Por fin parecía entender que Sa-yoon no era una alucinación. Sus ojos se llenaron de lágrimas, a punto de desbordarse. Sa-yoon frunció el ceño, suspiró y extendió la mano libre.—Ven. Noah.Al oír su nombre, la rigidez del miedo se rompió. El chico se levantó y corrió hacia él.Como Geon-joo no estaba para consolarlo, Sa-yoon suspiró con resignación… y no tuvo más remedio que abrazarlo.Traducido por: Valiz

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