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Viviendo Como La Madrastra Del Villano - Novela Cap. 48


Capítulo 48

Padre e Hijo (1)

— Entonces, decidí casarme de nuevo. El será un gran padre, Hir. Lacias es una persona dulce.

—Entiendo.— Hir se veía lindo incluso mientras sollozaba, y al mirarlo, Lila organizó sus pensamientos.

—Si no quieres un nuevo padre, por favor dímelo. También si necesitas tiempo para pensar.

Hir se frotó los ojos enrojecidos con sus pequeños puños y sacudió la cabeza.

—No. ¡Estoy bien con eso, ya que debe ser un ángel como tú! De todos modos, mi padre nunca se había interesado por mí, así que no lo sé. — Se encogió de hombros ligeramente.

Lila se entristeció al darse cuenta de que Hir sabía que su padre no era una buena persona. El vizconde Marshmell había lastimado a Hir con su indiferencia, pero Lila no sabía por lo que Hir había estado pasando mentalmente. El padre de Hir apenas había sido mencionado en la novela original.

—A diferencia del vizconde, Lacias se preocupará por ti y trabajará por tu felicidad.

Hir asintió y Lila miró con compasión. Solo esperaba que Hir se convirtiera en el sucesor de Lacias y viviera feliz con Rose. Lila solo lo vigilaría por detrás y esperaba que su decisión eliminara todos los obstáculos del futuro de Hir.

***

—¿No te sientes nervioso?

—¡Estoy bien! ¡No estoy nervioso en absoluto!

—¿Realmente no lo estás?

—¿N-nervioso?— Balbuceó y agitó las manos como si la pregunta fuera estúpida. —¡No! Por supuesto que no.

Lila reprimió su risa y observó el estado de Hir mientras estaban sentados en el carruaje. Sus pies, que tenían zapatos color café brillantes, temblaban en el aire. Sabía que estaba extremadamente nervioso.

— Ya veo Hir. Eres tan valiente, pero yo estoy un poco nerviosa.

—¿También estás nerviosa?— Hir habló en voz alta con los ojos muy abiertos ante la respuesta sonriente de Lila.

—¿También? ¿Así que sí estás nervioso?

—Ah…— Sus mejillas se sonrojaron cuando se dio cuenta de su error.

Lila debe presentar formalmente a Hir a la familia Wipere antes de la ceremonia de matrimonio y, aunque le había dicho a Hir que no necesitaba estar tan tenso, las cosas parecían ser diferentes ese día. Lila sonrió para sus adentros ante la expresión firme de Hir.

—Hemos llegado.

Lila habló mientras señalaba la mansión de Lacias fuera de la ventana, que era mucho más grande que la mansión Marshmell. El lugar debió de parecerle un palacio al joven Hir.

—¡Guau!— Hir miró por la ventana con los ojos muy abiertos.

—¿Y, qué piensas?

—¡Es enorme!

Lila esperaba que Hir encontrara la felicidad aquí y pudiera dejar atrás sus malos recuerdos en la mansión Marshmell. Los ojos tranquilos de Lila lo observaron y notaron cuando su rostro se volvió un poco sombrío.

—Ah-pero…— El rostro de Hir se oscureció mientras miraba la impresionante mansión. —El columpio que me hiciste, ¿ya no lo usaré?— Sus ojos azules se nublaron.

—Hir, no tienes que preocuparte por eso. Traeré el columpio hasta aquí,  Lacias lo permitirá.

Hir se secó los ojos llorosos ante la respuesta de Lila y su rostro se iluminó de nuevo.

—¡Es todo maravilloso!

Lila bajó del carruaje cuando se detuvo y se dio la vuelta para ver a Hir reír nerviosamente.

—Es un poco alto.

Lila no se había dado cuenta cuando lo montó sola, pero tener a Hir con ella hacía que todo pareciera peligroso, y el carruaje de Wipere, de hecho, parecía un poco alto para él.

—Hir, ¿puedes saltar? Te atraparé

—¡Sí!

A pesar de su respuesta, Hir dudó, agarrándose a los costados del carruaje mientras Lila permanecía de pie con los brazos abiertos en la parte de abajo.

—¿Qué tal un abrazo?

—Uh…— Sus cejas se fruncieron mientras pensaba en ello.

—Quiero decir, si quieres, puedo esperar. Sin embargo, pensé que sería más fácil si te sujetaba mientras salías.

Él entendió lo que ella quería decir y soltó los costados, extendiendo sus brazos hacia ella.

—Sí,  por favor.

—Ahora ven.

Las mejillas de Hir volvieron a sonrojarse y Lila lo colocó en el suelo con una sonrisa.

—Eres amable con tu hijo hasta el punto de que incluso yo estoy celoso. ¿Qué tal ser más amable conmigo?

Hir miró hacia atrás sorprendido por la voz justo detrás de su espalda. Un hombre alto estaba parado detrás de él y miraba a su madre como si fuera la única persona que existía en este mundo. Mientras que Hir estaba más cerca de él, el hombre ni siquiera lo miró. — "A mi padrastro le gustaba mucho mamá, pero ¿Será un buen hombre?" — Hir los miró mientras ocultaba sus pensamientos.

—¿Has estado esperandonos aquí?— preguntó Lila, sorprendida por su inesperada presencia.

—Sí, no podía esperar a que volvieras.

—No designé la hora de mi regreso.

—Esperar aquí fue mejor que mirar por la ventana.

La sonrisa de Lacias llegó a sus ojos. Se colocó junto a Lila y le tomó la mano.

—Te extrañé mucho.

Besó la mano de Lila y ella sintió que el calor se extendía hasta su hombro.

—¿Tú no me extrañaste?

—¿Qué?

Lacias solo besó el hombro de Lila en respuesta.

—Dame un abrazo, Lila.

Ella escuchó su voz baja en su oído. Lila miró a Hir a los ojos y habló mientras apartaba a Lacias avergonzada.

—Mantengámonos bajo control ya que Hir está mirando.

—Es una pena.

Fue entonces cuando Lacias le dio a Hir una simple mirada, y ese fue su primer encuentro.

FIN CAPÍTULO 48 POR OHANA.