Viviendo Como La Madrastra Del Villano - Novela Cap. 44
Capítulo 44
La futura duquesa (1)
Lila estaba un poco sorprendida por la apariencia peculiar que tenía Hizette. A diferencia de los demás, tenía un cabello plateado brillante que acentuaba la palidez de su piel. Podía ver por sus rasgos que era más joven que la edad de entrada para la mayoría de los caballeros y recordó que ese hecho se confirma en la historia original, también recordó que solía ser un plebeyo cuya destreza fue reconocida por la familia Wipere. Se decía que su anillo era solo un poco más débil que el de Lacias.
Hizette fue quien terminó enseñándole a Hir cómo manejar su anillo. Lo crió como a un hermano menor y, a pesar de su fuerte personalidad hacia los adultos, Lila sabía que era un personaje adorable.
Le lanzó una mirada a Lucar con su anillo listo. —Te hice una pregunta, Lucar—. El tono era normal pero con una cantidad anormal de frialdad en él.
Lucar dio un paso adelante frente a Lila. —Hizette, créeme, vas a querer tratarla bien. O te enfrentarás a algunas... situaciones desafortunadas con el duque... Como yo hace solo unas horas.
Se estremeció para sí mismo, recordando la tortura por la que pasó con Lacias, hasta el punto en que Lila tuvo que intervenir y detenerlo.
Lila se adelantó por detrás de Lucar y saludó inocentemente al joven que ahora estaba sentado derecho. —Hola, Hizette. ¿sabes quien soy?— Sin duda era más guapo que las descripciones de la novela, especialmente con sus seductores ojos rojos. Sin embargo, no dejó que eso la intimidara.
Hizette suspiró profundamente y relajó los hombros. —Te conozco mejor de lo que crees—.
—Bueno, yo no te conozco.
—Por supuesto que no. ¿Realmente necesitamos conozcernos? — Respondió él bruscamente.
Lila sabía que Hizette se había equivocado de idea considerando la situación que estaba sucediendo. Giró la cabeza y con torpeza extendió la mano antes de decirlo todo.
—Hizette de los Caballeros Wipere, soy Lila, quien pronto se casará con tu maestro.
Vio la mirada de sorpresa cubrir su rostro por un momento y ese momento fue suficiente para que supiera que había ganado. Intentó tapar su sonrisa victoriosa con un gesto pero fracasó.
Hizette, por otro lado, ahora sabía la razón por la que lo llamaron de su misión antes de lo habitual. —Tú…
Lucar intervino rápidamente antes de que se cometieran más errores. —¡Hizette! ¡Así no es como debemos dirigirnos a la señora de los Wiperes! ¡Te cortarán la cabeza con la próxima orden del duque!
Hizette, por una vez en su vida, consideró lo que había dicho Lucar y reconoció que tenía un buen punto con un simple asentimiento.
—¿Cómo debería llamarla entonces?
Lucar se rascó la cabeza por un momento. —Umm, ¿Señora?— Sugirió, como si no lo hubiera dicho hace unos momentos.
Los ojos de Hizette se enfriaron, no podía obligarse a hacerlo. —Tú la llamas así.
—Entonces, ¿qué hay de maestra?
Se cubrió la cara con la palma de la mano lamentando haber escuchado lo que Lucar tenía que decir. —Creo que deberías callarte—. Se volvió hacia la mujer que se reía en silencio de sus bromas sin sentido.
Lila notó la seriedad en sus ojos y rápidamente se detuvo y se aclaró la garganta. —Puedes llamarme como quieras, especialmente porque aún no estoy casada.
—Entonces te llamaré señora.
Hizette inclinó la cabeza a modo de saludo, pero inmediatamente volvió la cabeza para hacerle una pregunta a Lucar.
—¿Ha regresado el Maestro?
—No, ha salido a buscar un anillo torcido del que se enteró durante la fiesta.
—¿Se fue solo?
—Roxana lo acompaña.
—Hm, ya veo—. Se sentía más cómodo con su líder acompañándolo. Sin embargo, no podía quitarse de encima la sensación de salir corriendo en ese mismo momento y unirse a ellos.
Lacias tenía buen ojo para los caballeros adecuados. Todos sus caballeros del anillo estaban preparados para morir por él en cualquier momento. Eligió a sus compañeros con mucho cuidado.
Después de un breve período de silencio, Hizette dijo lo que tenía en mente. —¿Hay suficiente mano de obra?
—¿Estás subestimando a Roxana? Si ella hubiera escuchado eso, tus huesos habrían sido aplastados en ese mismo instante.
Hizette bajó la cabeza con los dientes apretados. —No quise decir eso.— Se sentía inútil sentado en su cama sin nada que hacer. De repente, Lucar llegó con un rayo de esperanza.
—Tienes otra misión asignada para ti, Hizette.
—¿Para mí?— El rostro rígido de Hizette se volvió brillante.
—Sí, tu misión es…— Lucar sonrió brillantemente al ver que captó toda la atención de Hizette. — ¡El dar un paseo con la Señora Lila!
Lucar notó el odio en los ojos que lo miraban directamente y rápidamente trató de salvarse hablando más. —Gracias por su trabajo.
—¿Quién dio esta orden?
—¡Yo, el sub-líder de los Caballeros Wipere!
—Maldita sea, debería haberte sacado de aqui antes—. A pesar de odiar a Lucar con todas sus ganas, en ese momento, sabía que no podía desafiarlo.
Hizette se levantó y se revolvió el pelo mientras se aseguraba de que el sonriente Lucar comprendiera el alcance de su odio.
—Señora, espere un momento mientras me visto.
—Sí, tómate tu tiempo.
FIN CAPITULO 44 POR OHANA
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