Regresar
DESCARGAR CAPITULO

Viviendo Como La Madrastra Del Villano - Novela Cap. 20


Capítulo 20

Derrota

Lila recorrió su mirada por la mansión mientras la discusión se intensificaba.

—Esta mansión es mía, condesa.

—¿Estás loca? ¡¿Cómo puedes decir eso?!

Fasha ahora creía más que nunca que Lila era una bruja malvada que solo estaba aquí para traer terror y desgracia para ella y su familia, estaba decidida a detenerla de inmediato.

—No estoy loca.

—¡Cállate!

Fasha sintió que estaba perdiendo la compostura otra vez, no dispuesta a mostrar ningún signo de debilidad, respiró hondo unas cuantas veces para calmarse nuevamente. Cuando sintió que podía hablar con firmeza de nuevo, volvió a la discusión en cuestión.

—Esta no es tu propiedad, esta mansión pertenece a la familia Marshmell —. Fasha sintió que su confianza volvía a ella mientras chasqueaba la lengua y volvía a su tono de reclamo.  —¿Cómo alguien tan vulgar como tú puede desear algo que pertenece a la familia de un vizconde? No debes estar bien de la cabeza.

Fasha supuso para sí misma que Lila tendría que encogerse y bajar la cabeza si le hablaba con tanta firmeza. Sin embargo, Lila contradijo las suposiciones de Fasha casi de inmediato.

—Ustedes son los que quieren lo que es mío.

—¡¿Qué?! ¡Miserable y despreciable desvergonzada! — No podía creer lo que decía la mujer sentada frente a ella. ¡La ha hecho perder los estribos tres veces!

—Tengo el testamento del vizconde Marshmell en mi poder.

— ¡¿Qué?! —.  Fasha no pudo ocultar el asombro en su rostro. Había dado vuelta la mansión en busca del testamento durante el funeral del vizconde, pero no pudo encontrar nada que se pareciera a un testamento. Estaba segura de que no existía uno en absoluto, así que ¿cómo podía Lila tenerlo?

Fasha pensó en la posibilidad de que Lila inventara esa mentira como último recurso para quedarse con la mansión, pero estaba empezando a dudar de esa posibilidad debido a la confianza que Lila tenía en su rostro. Sin embargo, tampoco quería creer que su propio hijo había cometido un acto tan estúpido, por lo que se aferró a su posibilidad.

—No hay testamento. ¡Había dejado este mundo demasiado de repente para dejar uno atrás!

Lila miró a Fasha con ojos secos y sin vida, estaba completamente imperturbable ya que sabía con certeza que el testamento existía gracias al conocimiento sobre este mundo que le había dado la novela que había leído. También conocía la ubicación exacta tal como se menciona en el libro con gran detalle.

Dado que el propietario real de la mansión había sido el vizconde Marshmell, su testamento sería completamente válido. Sin embargo, Fasha parecía absolutamente inconsciente de que el testamento existía.

"No estaría tan segura de sí misma si lo supiera". — Lila pensó para sí misma con calma. — "¡Ja! Fasha necesitaba cambiar a sus sirvientes primero, ¿cómo pueden ser tan patéticos como para no obtener al menos un poco de información correcta?"

—¡No hay un testamento!

—Sí, sé que no quieres creer la realidad. Lo entiendo.

El ceño de Fasha se arrugó cuando el tono condescendiente de Lila la irritó. Ella estaba acostumbrada a mirar a la gente desde arriba y no al revés.

—¿Dónde está tu evidencia? No puedes intentar engañarme diciendo que tienes algo que no existe. ¿Quieres ir a juicio?

—Te mostraré el testamento que tanto deseas ver, pero llevará tiempo.

Sabía que el testamento no estaba en la Mansión Marshmell, sabía que la Sra. Marshmell se lo había quitado a su esposo rogándole con lágrimas en los ojos que le permitiera tener el testamento para poder sobrevivir sola si él alguna vez fuera. Morir. Recordó su belleza y su mirada lúgubre que no pudo rechazar.

Lila sabía que la Sra. Marshmell era muy inteligente cuando se trataba de conseguir lo que quería y conservarlo. Lo almacenó en el banco de  Ahibalt,  un lugar que estaba a salvo de caer en sobornos ya que era administrado por el Imperio. La Sra. Marshmell sabía que Fasha registraría la mansión de arriba a abajo, por lo que su decisión fue la correcta. Aunque dado que la seguridad del banco era tan completa, uno tenía que recuperar los artículos almacenados directamente.

—¿Qué quieres decir con que tomará tiempo? Eso es muy sospechoso, ¿por qué no me lo muestras ahora? — Los ojos de Fasha brillaron cuando encontraron una debilidad en las palabras de Lila sobre esperar.  —¿Realizarás un testamento fabricado por ti mismo? Eso sería típico para alguien de clase baja como tú.

Lila respondió sin prestar atención al ataque de Fasha.  —El testamento está almacenado en el banco Ahibalt, y no puedo retirarlo rápidamente, debido a los registros de almacenamiento.

— ¿Ba-banco Ahi-Ahibalt?

El rostro de Fasha pareció perder todo su color cuando escuchó el nombre del banco perteneciente al imperio. No quería creerle a la bruja que tenía delante, pero sabía que tenía que ser cierto porque no se podían falsificar los registros de almacenamiento del banco. El banco era uno de los más protegidos y vigilados del Imperio. Incluso la familia real era impotente cuando se trataba de asuntos con el banco.

—¡No puede ser cierto! ¡¿Estás diciendo que mi hijo te dejó nuestra mansión?!

Lila asintió  —Sí, eso es exactamente lo que estoy diciendo. ¿Ahora quieres ir conmigo para probarlo? ¿O prefieres que envíe los registros a tu mansión? —. Ella continuó secamente.

Fasha se mordió los labios, sabía que no había nada más que decir.

Traducido por Ohana.