Viviendo Como La Madrastra Del Villano - Novela Cap. 12
Capítulo 12
En el foso de los leones (2)
—¿Por qué estás tan empapada?— Lacias se quitó el abrigo justo después de notar lo mojada que estaba Lila por la lluvia. Envolvió cálidamente su abrigo alrededor de ella con una sonrisa tranquila en su rostro.
— Ponte esto.
La situación se estaba poniendo incómoda para Lila. No podía entender por qué la estaba tratando de esa manera, a pesar de que tanto el libro como la gente lo describía como un hombre de actitud fría. ¿Qué clase de hombre de frío le daría su chaqueta cuando estaba toda empapada? Todavía tenía sus dudas sobre si esta era la persona correcta.
Sea como fuere, su encanto era innegable. No había muchos hombres en este mundo que fueran tan guapos y deslumbrantes. Fácilmente podría ser colocado en el cielo estrellado en una hermosa noche y nadie notaría la diferencia entre él y una estrella. Es más, mantendrían sus ojos fijos en él, por su maravillosa apariencia. Tenía un cabello oscuro y fino que de alguna manera era brillante como el sol. Sus ojos color zafiro podrían atraparte durante horas. Sin mencionar su elegante nariz y su mandíbula bien definida.
Cuando se quitó el abrigo, los grandes músculos de su pecho quedaron ligeramente expuestos a través de su delgada camisa. Simplemente sumaban positivamente a su extraordinario encanto. — “Ahora entiendo por qué esa princesa quiere casarse con él”. — Pensó, con un rostro aturdido. Al leer el libro, Lila pensó que la descripción de Lacias era exagerada y demasiado elegante. Pero la realidad era, que su apariencia es demasiado perfecta para un ser humano normal. Al verlo de primera mano, supo que se veía más perfecto de lo que el libro lo había descrito.
—Estoy bien, Su Alteza, Duque Weifel. Solo quería sentarme y hablar.
—Te he estado esperando Lila. ¿Por qué estás siendo tan formal? Realmente no es necesario.
Lila miró directamente a sus fascinantes ojos, tratando de leer cualquier gesto que saliera de él, pero no encontró nada. Pero el de estar siendo sarcastico. Ella sabía que él estaba fingiendo ser amable, por lo absurdo que era que alguien apareciera en su mansión sin un acuerdo previo. El solo estaba haciendo el juego de León malvado, como si jugara con su comida. Sí, definitivamente estaba siendo sarcástico.
—Me disculpo por mi atrevimiento. Pero pensaba que si no lo hacía, no tendría la oportunidad de reunirme con usted.
—No estás del todo equivocada. De hecho, me preguntaba por qué viniste a verme.
Lila notó que en el momento en que se disculpó, él volvió a la mirada que tenía antes del comentario sarcástico, como si nada hubiera pasado, solo dejó escapar una risa silenciosa y no siguió con ese tema.
Lila comenzó a notar un aroma dulce en la habitación y buscando encontró la fuente del olor. Había dos tazas de té en una pequeña mesa. Claramente estaba recién preparado, ya que todavía salía vapor de ellas.
—Ah, sentiste el olor del té. Pruébalo. Te gustará.
Lila no quería desviarse de su objetivo principal, solo miró el té por un momento sin mostrar interés en su rostro, antes de volver a la razón que la trajo hasta aquí en primer lugar.
—Tengo una propuesta para usted —, dijo mientras empujaba la taza de té ligeramente hacia un lado.
—continúa.
—Hay un espía en su mansión, ¿verdad? — Dijo ella casualmente
Lacias por un momento fue tomado por sorpresa por la pregunta, mientras detenía la taza de té que se llevaba a la boca. Pero rápidamente trató de encubrir su estado sorbiendo lentamente su té. Se sentó en silencio actuando como si estuviera saboreando su fragancia, mientras que en realidad estaba pensando en una tangente para salir del tema en cuestión. Sin embargo, estaba claro que la mujer que tenía delante era bastante astuta. Eligió el silencio como su mejor opción.
—La información la ha filtrado una rata —, dijo Lila esperando que él no pensara más allá.
—…
—¿acaso estoy equivocada?
Lacias sonrió, respetaba su forma asertiva de hablar y sus métodos para sacar respuestas de la gente. Pero él no era una persona común. Mientras Lacias se encogía de hombros en silencio, Lila continuó sus palabras con una mirada más segura.
—La mina de diamantes fue entregada a la familia Hiln, por lo que el espía debe haber causado mucho daño a la familia Weifel.
—Hmm, parece que tienes información sobre nosotros hasta el último detalle, por lo que parece que no estás mintiendo —. Se inclinó más cerca de Lila, con los codos apoyados hacia atrás antes de continuar.
—¿La rata en la mansión te vendió información? ¿Cuánto tiempo planeas jugar este juego?
Lila se sentía como un ratón atrapado en una jaula, lista para ser asesinada, nada menos que por Lacias. Sabía que era peligroso para ella continuar, pero no podía dejar que él supiera con certeza que tenía la ventaja sobre ella. Tratando de mantener el pánico fuera de su voz, Lila respondió con voz seca.
—No, no compré ninguna información.
—Ya veo.
—Sin embargo, puedo decirte quién es la rata —. Añadió Lila.
Lila estaba agradecida de que comenzó a ver interés en los ojos de la bestia que tenía delante, sabía por la novela original que Lacias estaba preocupado por una filtración de información causada por un espía secreto en la mansión. Lacias era astuto y siempre estaba vigilando a cada uno de sus subordinados. Pero el espía era tan minucioso que Lacias no sabía si sería capaz de encontrarlo antes de que fuera demasiado tarde. Por lo tanto, arreglar la fuga de información sería de gran valor para Lacias en este momento.
—Si firmas un contrato conmigo, pondré una trampa para ratas. Una muy efectiva.
—Eso suena bastante tentador —. Lacias dijo con dudas...
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