Viviendo Como La Madrastra Del Villano - Novela Cap. 2
CAPÍTULO 2
Pobrecito, mi pequeño Hir.
Luego de la transformación de Lila, la primera víctima fue su hijastro.
Ella comenzó a ser negligente, hasta el punto de no brindarle atención ni cuidados en absoluto, como si el niño no existiera.
Entraría en un ataque de ira por pequeñas cosas triviales y al final, casi siempre el destinatario de tanta rabia era el pequeño niño. Pronto las cosas se salieron de control, terminando en ella, sin remordimientos, desterrando a su hijastro.
Con eso en mente, la mujer que tenía la novela entre sus manos pensó. “Mi niño, pequeño Hir. Si yo fuera Lila, te trataría mucho mejor. ¿Cómo esa mujer pudo ser tan cruel con su pequeño hijo?”
Ella nunca logró disfrutar los primeros capítulos de la novela, donde Hir debía encontrar la forma de sobrevivir, crecer y desarrollarse por sí solo, lejos de la seguridad de un hogar.
Pero aún así, ella siempre termina releyendo todo, solo para aprender más del personaje llamado Hir.
Se podría decir que siente una conexión con el personaje de Hir en la novela, principalmente porque se sentía identificada con él por muchas razones.
Pero, ¿Por qué hoy se siente más sensible al leer esta parte, en comparación a otras veces?
La mujer se cuestionaba a sí misma, mientras sus manos recorrían las páginas del libro. ¡Sentía tanta rabia por lo que le hicieron a Hir, que casi quería lanzar el libro al suelo y prenderle fuego!
Algunos recuerdos del pasado llenaron su mente, llenando lentamente su cabeza con recuerdos oscuros, tratando de envolverla en la tristeza completamente, cuando de repente…
¡Pip pip pip!
La alarma del horno sonó repentinamente, sacándola de sus pensamientos.
Este libro debería considerarse afortunado de que sonara la alarma en el momento preciso, ¡de lo contrario ya sería solo cenizas de un libro!
—Están listas— el delicioso aroma a mantequilla dulce de las magdalenas recién salidas del horno, con un toque de chocolate, se acentuaba a medida que se acercaba a la cocina.
—Parece que hoy han quedado mejor— Se acercó un poco para apreciar mejor su trabajo. Esta vez se hornearon bellamente, se ven tan esponjosas y suaves. Horneadas el tiempo justo, con un hermoso color tostado. La lluvia de polvo de cacao que los adorna le agrega un efecto brillante. — Ahora solo falta agregar un poco de chocolate derretido y las magdalenas estarán listas— Antes de que abriera el horno, se escucharon golpes en la puerta.
¡toc, toc, toc, toc!
Ya sabía de quién se trataba de solo escuchar la forma insistente de tocar la puerta. Quien más, ¡que la persona que contribuyó a darle la vida!, Su padre. Intentó no volver a llamarlo así; pero no encontró otro adjetivo.
“¡¿Cómo me encontró?!”decidió ignorarlo, pero el hombre continuaba tocando la puerta, y por como se escuchaba, estaba bastante impaciente. Debe haber venido por dinero.
¡TOC TOC TOC TOC!
La mujer ignoró al visitante ruidoso y continuó con sus magdalenas, liberándolas de su prisión caliente. “Hoy la puerta del horno se sienta más pesada de lo habitual ”
¡PAAAAM!
Humo negro salió del horno, con el sonido ensordecedor de una exploción. La cocina fue envuelta por nubes de humo. El aire estaba tan contaminado, que ya no se podían distinguir las paredes de la cocina. La fumarola llenó los pulmones de la mujer luego de que accidentalmente respirara profundo. Su cuerpo ya no era capaz de soportar el calor y el humo, el mundo a su alrededor empezó a girar. La oscuridad del humo cubrió sus ojos.
“No puedo ver nada…”fueron sus últimos pensamientos antes de perder la conciencia.
…
La mujer se esforzó por recuperar sus sentidos. “¿Hubo una exploción?, me duele…”
Pareciera que su visión volvió, aunque veía un poco borroso, logró distinguir dónde estaba.
Sentía dolor en todo el cuerpo, tanto que no quería mover ni sus dedos. Quería gritar, pero parecía que hasta el aire que había llenado sus pulmones antes, ahora no quedaba…
Con la última gota de fuerza, movió su cabeza hacia la puerta principal, buscando a la persona que había ido a visitarla. Las llamas avanzaron hasta la puerta, y se podía ver un cuerpo tirado y carbonizado en el suelo. “me duele… mucho…”
Toda la casa fue envuelta en llamas y humo, pero solo una cosa sobrevivió al fuego y se encontraba en perfecto estado, el libro de la novela que estaba leyendo.
…
Al intentar abrir bien los ojos, un terrible dolor de cabeza la golpeó. Se sentía como si estuviera borracha por haber tomado botellas y botellas de alcohol la noche anterior, sin poder tomar ningún tipo de medicamento para el malestar de una resaca.
Ella solía pensar que la muerte era algo rápido e indoloro, que su final sería incluso más rápido, como una flor que es arrastrada por un fuerte viento. Pero la realidad es, que el dolor continúa incluso en el más allá, ya que no ha sentido más que agónico dolor desde que volvió a abrir los ojos.
Fin cap 2
Comentarios