Regresar
DESCARGAR CAPITULO

Nunca Quise Tener Un Hijo Suyo - Novela Cap. 170


—Entonces hoy iré con Dell al mercado de flores.

Mikhail frunció ligeramente el ceño antes de asentir despacio, en señal de acuerdo.

—¿Oh, mercado de flores? ¿Puedo acompañarla?

—Señorita Leah, es usted muy amable. Pero quiero arreglar el jardín según mi propio gusto. Será mejor que vayamos juntas la próxima vez.

Ante el rechazo de Emilia, Leah solo sonrió, sin insistir.

—Entonces regresaré primero para prepararme antes de ir a la ciudad. Señorita Leah, disfrute de su charla con Su Excelencia antes de marcharse.

—¡Señora! ¿De verdad no quiere quedarse a hablar?

La sujetó apresuradamente.

—Sí, está bien.

El tono indiferente de Emilia hizo que el rostro de Leah se torciera con frustración. En realidad, a Emilia no le afectaba en lo más mínimo.

El problema era otro: la expresión de Mikhail, que había escuchado todo en silencio, no era buena.

≫ ────•◦ ✦ ◦•──── ≪

Emilia terminó de comer ligeramente y subió al carruaje.

Dell, aún incrédula de que realmente iban a la ciudad, miraba por la ventana con entusiasmo.

—¿De verdad es tan emocionante?

—¡Por supuesto! Es mi primera vez en el mercado de flores. Como sabe, en la propiedad del Duque no hay flores.

Dell frunció el ceño un momento, aunque luego sonrió con torpeza, como si se diera cuenta de su error.

—Pero a mí me gusta la propiedad del Duque tal como está.

—Parece que todos se han acostumbrado a ella.

—Bueno… cuando miro el jardín siento que se me aclaran los ojos.

—Debe ser por el verde. Es un jardín fresco de verano.

—¡Exacto! Pero con flores sería aún más bonito.

—A propósito, Dell, ¿Hay alguna clínica en la ciudad?

—¿Una clínica? Ya tenemos al médico privado del Duque, ¿Por qué necesitaríamos una clínica en la ciudad…?

Las palabras de Dell se fueron apagando.

Tras un momento, abrió mucho los ojos y se cubrió la boca con la mano.

—¡Ah!

—No estoy segura, pero ya sabes que últimamente no me he sentido bien.

—Ahora que lo pienso, ha estado durmiendo mucho. Y lo más importante, no ha tenido su periodo. Ha tenido náuseas, incluso ha vomitado… con todo eso, parece…

—Dell.

—…debe haber una razón, ¿Verdad?

—Sí, tienes razón.

Dell suspiró. Emilia también se sintió culpable por pedirle ayuda, pero era la única persona en la propiedad del Duque en quien podía confiar.

—Llama demasiado la atención, señora. Aunque alguien la buscara, sería imposible hacerse un chequeo en secreto.

—…ya veo.

Todo el esfuerzo de ir a la ciudad parecía inútil. ¿Habría sido distinto si no tuviera el pelo rojo?

—Señora, ¿Desea no estar embarazada?

—No estoy embarazada.

Emilia decidió hablarle a Dell sobre la medicina.

—He estado tomando anticonceptivos. Así que estoy bastante segura de que no estoy embarazada.

—¿Ha estado tomando anticonceptivos? ¿Cómo los consiguió?

—La doncella te los dio, ¿Recuerdas? Los guardé después de recibirlos de la señorita Dahlia.

Dell recordó el sobre blanco. Su rostro palideció en un instante.

—Si, si Su Excelencia se entera de esto…

—No ocurrirá. Si lo hubiera sabido desde el principio sería otra cosa, pero ya he tomado las pastillas, no queda evidencia.

La verdad era que Dell no sabía que él ya sospechaba que Emilia había tomado anticonceptivos.

La ingenua Dell creyó sus palabras y, con una expresión preocupada, añadió:

—Entonces quizá no esté embarazada, sino simplemente indispuesta.

Aunque se sintió culpable, Emilia no podía decir la verdad. Esbozó una leve sonrisa y se encogió de hombros.

—Quizá sea mejor así.

Si él pensaba que podía morir, quizá la compadeciera lo suficiente como para dejarla ir.

Ahora tengo que ocultarlo.

Emilia apoyó suavemente la mano en su vientre. Aunque llevara un hijo suyo, no tenía intención de decírselo.

≫ ────•◦ ✦ ◦•──── ≪

Mikhail no podía dejar de pensar en el rostro de Emilia.

Ella lo había mirado a él y a Lady Chevron con una expresión indiferente, y su tono —como si realmente no le importara— lo había irritado de un modo extraño.

—¿Su Excelencia? ¿Está escuchando?

¿Sería el destino el que le había hecho encontrarse con aquella mujer tan inoportunamente por la mañana?

Mikhail tenía una reunión programada con el Conde Chevron, pero al llegar, quien lo recibió fue Lady Chevron en lugar de él.

Intentó subir al carruaje y marcharse sin ella.

—Si actúa así, la Duquesa se verá en apuros.

Leah se abrazó el estómago y tembló.

—Por favor, déjeme subir al carruaje. Si no, comenzaré a gritar aquí mismo.

—Hah…

La irritación de Mikhail hervía. En circunstancias normales, simplemente se habría marchado.

Pero el momento y el lugar no eran apropiados. Podían atraer atención con facilidad y Leah, con los ojos llenos de lágrimas, parecía a punto de gritar en cualquier momento.

La forma en que se sujetaba el estómago resultaba ominosa, como si estuviera por hacer algo extremo.

Al final, Mikhail no tuvo más opción que permitirle subir al carruaje.

Durante el trayecto, ella no desvió la mirada; al contrario, lo observaba fijamente.

Más tarde llegaron a la propiedad del Duque, donde Mikhail se encontró con Emilia y, de ese modo, él y Leah terminaron tomando té juntos.

Traducido por: Valiz

◈❖◈

Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~  [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]

Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]

Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]