Regresar
DESCARGAR CAPITULO

Nunca Quise Tener Un Hijo Suyo - Novela Cap. 147


—Parece bastante ruidoso.

—Es porque tenemos una visita.

Ante las palabras de la doncella, Emilia miró hacia el piso de abajo.

—¿Una visita?

—Sí, la visita de Su Gracia.

La doncella respondió algo impaciente.

—¿Desea que me retire ahora, señora?

—…está bien.

Emilia se dio la vuelta y se dirigió al tercer piso. Esta vez, los caballeros bloquearon su paso.

—¿Qué ocurre?

—He venido a ver a Lady Boestin. Voy a tomar el té con ella.

—Se lo informaré.

—¿No puedo ir directamente a hablar con ella?

—Lo siento, señora, pero no tiene permitido subir al tercer piso.

Debía de ser por Dahlia.

Emilia retrocedió. No tenía sentido intentar convencer a los caballeros; solo sería una pérdida de tiempo.

≫ ────•◦ ✦ ◦•──── ≪

—Presentarse sin previo aviso, ¿Acaso la familia Chevron carece de modales?

—Lo siento, no sabía que había una invitada hospedada.

—Debieron haberle negado la entrada.

—Pensé que Su Gracia estaba poniendo una excusa. Seguramente no le disgustaría mi visita.

—Parece que Chevron tiene una forma bastante peculiar de interpretar las intenciones ajenas.

—Solo estoy entregando una carta de Lady Luther. Represento a la familia real, así que le ruego que muestre algo de respeto.

Leah habló con una sutil sonrisa, aún con la cabeza en alto, como si creyera que su conexión con la realeza le daba un aire de superioridad.

Mikhail empezaba a sentirse molesto.

—Lady Chevron parece perfectamente cómoda haciendo recados para otros.

—¿Qué quiere decir con eso…?

—Entregar cartas es tarea de los sirvientes. Parece que disfruta haciendo trabajos tan triviales. Tal vez sea por sus humildes orígenes.

—…Su Gracia, está siendo excesivo. Solo pasé a entregar la carta. Mi tía me aprecia mucho.

—No le ofrecería veneno a una sobrina querida.

Mikhail rompió el sello de la carta.

Leyó en voz alta la nota:

Duque Heinrich,

Dentro de tres días, a la 1:30 p. m., se reunirá el consejo.

Habrá consecuencias para la familia del Duque, así que la asistencia es obligatoria.

Tres días serían tiempo suficiente. Para esa noche, recibiría una respuesta de la familia real de Eponsen, así que no había prisa.

—Por el hecho de que la enviaran a entregar información tan trivial, parece que Lady Luther piensa muy poco de usted.

—No existen asuntos triviales cuando se trata de negocios reales.

Ella giró una vez sobre sí misma, luego lo miró y parpadeó.

Discutir más sería inútil. Respondió con una sonrisa, como si ya estuviera preparada para ello.

—Por eso le asignaron tales tareas.

A pesar del sarcasmo constante, mantuvo su sonrisa, como si todo le resbalara.

—Por favor, no me provoque. No sabe lo que podría decir cuando regrese.

Se acercó a él, inclinándose un poco hacia adelante, como si intentara amenazarlo o seducirlo. Fuera cual fuera su intención, él sintió incomodidad por la cercanía. Ella se puso de puntillas, sonriendo con los ojos entrecerrados, y él la miró desde arriba al responderle.

—Supongo que actúa así porque no le importa cómo responda. Desde ahora se detendrán en la puerta principal, así que la mejor forma de evitar vergüenzas es no venir en absoluto.

Ella negó con la cabeza, como si su sugerencia no fuera a funcionar.

—Por mucho que lo intente, mi tía seguirá enviándome a la mansión del Duque. Intentará colocarme en algún sitio, sin importar cuál.

Leah habló con calma, apartándose un mechón plateado del rostro y bajando un poco la mirada.

—No me duele. Tal vez tenga más poder que el Rey, pero la gente solo cree lo que ve.

—Está pensando en seguir jugando con las columnas de chismes, ¿No? Patético. ¿Eso es todo lo que sabe hacer?

Sus ojos violetas, aún brillantes, parecían reflejar un propósito. Qué extraño y repulsivo se sentía eso.

La mirada de ella era muy distinta al brillo en los ojos de Emilia cuando estaban llenos de vida. Ese brillo era como el verde vibrante del verano, capaz de encender la ambición, pero también de hacer que uno quisiera seguir mirando.

Pero esto… esto era completamente diferente.

—¿Oh, eso es todo? Entiende mejor que nadie lo importante que son las opiniones y las miradas de la gente.

Se apartó de él, miró el reloj y se dirigió hacia la puerta sin vacilar.

—Creo que eso será suficiente. Se acerca el momento en que nacerá nuestro escándalo. Si la Duquesa no tiene un hijo pronto, las cosas se volverán difíciles.

Sonrió radiante y salió del salón.

Mikhail la vio marcharse y luego se volvió hacia la ventana. Como esperaba, los reporteros rondaban fuera de la mansión, tomando notas.

—Los grandes incendios requieren grandes respuestas.

¿Era ese realmente el mejor plan que se les había ocurrido? Se sintió un tanto decepcionado. Ya habían surgido escándalos en el pasado, y aunque no había motivo para preocuparse, siempre se apagaban rápido. Estaba seguro de que esta vez sería igual.

Confiaba en que nada ocurriría que lo obligara a intervenir.

≫ ────•◦ ✦ ◦•──── ≪

Emilia esperaba en su habitación a Boestin. Con el paso del tiempo, alcanzó a oír la voz de la doncella desde afuera. Poco después, Boestin entró.

—Señora, me dijeron que me estaba buscando.

—Lady Boestin, pase. Iba a ir a verla, pero los caballeros me detuvieron.

—Entiendo. ¿Pero qué es lo que necesita de mí?

—Tengo algo que preguntarle. ¿Le gustaría tomar una taza de té conmigo?

—Oh, suena encantador. Últimamente me he sentido algo tensa.

Traducido por: Valiz

◈❖◈

Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~  [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]

Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]

Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]