¿Puedo Escribir Cartas de Amor en Tu Lugar? Cap. 10
Capítulo 10: ¿Un trabajo de ensueño... o de pesadilla?Ganarse la lotería.Elliot, que acababa de trasladar sus escasas pertenencias y a Camembert a su nueva residencia, tuvo ese pensamiento nada más inspeccionar la habitación.El lugar era tres veces más grande que su anterior casa, y la decoración y los muebles resplandecientes, dignos de un juego de diseño de interiores, eran literalmente de nivel de "ganarse la lotería".Al principio, Camembert se sentía extraño y se escondía detrás de las cortinas, pero pronto se acostumbró al olor del capital. Ahora estaba acurrucado en su postura de 'pan de molde' sobre la gigantesca cama.Elliot se tumbó con cuidado en una esquina de la cama, que parecía ser de un tamaño súper *king*, procurando no molestar a Camembert. La tenue luz de una lámpara de seda iluminaba suavemente los alrededores.No había visto a Henderson mientras movía sus cosas. Quien le mostró la habitación y le dio indicaciones sobre su nuevo trabajo fue la jefa de las sirvientas, la señora Megan.Según ella, Elliot comenzaría a recibir el entrenamiento necesario de Henderson mañana a las 7 de la noche. También añadió que contratarían a alguien nuevo como asistente de jardinería, por lo que Elliot solo debía concentrarse en su nueva tarea.Elliot se despidió entre lágrimas de Benny por su repentino cambio de puesto. Aunque ya tenía pensado renunciar, la decisión había sido algo forzada, por lo que la despedida le resultó muy dolorosa. Finalmente, se consolaron prometiendo almorzar juntos todos los días, a pesar de que Elliot dejaba el trabajo de jardinería.Transmigrar, conocer a los personajes originales, conseguir un trabajo y luego un inesperado cambio de puesto. Habían pasado muchas cosas en poco tiempo. La mayoría eran dolores de cabeza, pero al menos había conseguido un gato y hecho un amigo.—Camembert.Elliot giró la cabeza hacia Camembert, que estaba sentado en el centro de la cama. Gracias a comer bien durante el último mes, el pelo de Camembert brillaba, pero ignoró la llamada de Elliot.—Lo siento por haberle robado el cuerpo a tu dueño.Aunque Camembert estaba mejor que al principio, seguía tratando a Elliot como a un ladrón. Y eso a pesar de que Elliot no había elegido transmigrar. Sin embargo, como el gato no podía saberlo, Elliot se disculpó de todos modos.—¿Qué te habrá pasado en la historia original? Elliot... no, ¿habrás muerto cuando murió El Black?Rozó el trasero de Camembert con la punta de su dedo. El cuerpo redondo del gato se estremeció, pero no se apartó. Eso solo ya alegró a Elliot. Él sonrió y continuó:—Nunca permitiré que te pase eso. Vivamos juntos.Sobrevivamos juntos y vivamos un poco más, incluso si no hacemos nada grandioso.Elliot se hizo una promesa. Si llegaba a cruzarse con el Gran Duque durante su nuevo trabajo, se arrastraría sumisamente. Pero, si era posible, trataría de evitar tanto a Argen Theron como a Lauren Pedet.Al ver al gato dormitando, rendido a la somnolencia y la pereza, un sentimiento cálido y dulce le subió desde lo profundo del corazón. Sentía que podía hacer cualquier cosa.***—¡No puedo hacerlo!Elliot chilló. Sentía pena por negarse tan rotundamente a un anciano que acababa de conocer, pero lo que no se podía, no se podía.El caballero de pelo blanco, parado frente a la habitación de Elliot, se ajustó sus pequeñas gafas con una expresión serena.—Debe hacerlo.—Yo, lo siento, pero el señor Henderson no mencionó nada, absolutamente nada, sobre esto. P-p-p-paje de d-d-d-d...—Paje de Dormitorio —completó el anciano.—Sí, ese p-p-paje... eso. Si hubiera sabido que iba a hacer *ese* tipo de trabajo, habría renunciado.—Suena extraño por la forma en que lo llama, pero simplemente es el trabajo de ordenar el dormitorio de Su Gracia el Gran Duque. Solo se trata de crear un ambiente propicio para que pueda conciliar el sueño profundo.*¡Sabe que suena extraño!*, gritó Elliot para sí mismo.—Disculpe, ¿qué significa exactamente crear un ambiente para dormir? ¿Debo susurrar ASMR al oído del Gran Duque mientras duerme?—A. S... No estoy seguro de qué significa eso.El anciano rio suavemente.—Los jóvenes de hoy en día son realmente extraños. Algo impensable en mi época. Me refiero a inventar palabras sin sentido y usarlas para cualquier cosa.Elliot no se inmutó ante las palabras del *boomer* gentil. En su mente solo resonaba ruidosamente la frase "Paje de Dormitorio".—Disculpe, ¿cuál es la edad... no, los años... no, la *edad* de Su Gracia el Gran Duque?Una esperanza fugaz cruzó por la mente de Elliot: tal vez había regresado al pasado de la obra original. Aunque él, Lauren Pedet y Generwin Tulion tenían la misma edad que en la historia, ese rayo de esperanza no se disipó.*¿Y si el Gran Duque tiene solo cinco u ocho años ahora? Por eso necesita un adulto que lo ayude a dormir. Sí, tal vez yo pueda cuidarlo desde su pasado y transformarlo en un protagonista romántico y afectuoso en lugar del cruel tirano de la historia deprimente...*—Su Gracia el Gran Duque cumplirá veintisiete años en su próximo cumpleaños.—Ah, ya veo.*¡Plan fallido!*Como era de esperar, el Gran Duque era un adulto sombrío. Cuando Elliot se desplomó, el anciano le consoló.—Su Gracia no te ha llamado aquí con esa intención. El Gran Duque sufre de insomnio crónico. Recientemente, se ha agravado aún más. Simplemente se trata de ayudarlo a dormir.—Miau.A pesar de la frustración de Elliot, Camembert se interesó por el caballero que apareció en su nuevo territorio. El gato negro maulló cariñosamente y frotó su cuerpo contra la pierna del anciano. Él se rio con bondad, se quitó uno de sus guantes blancos y acarició suavemente la cabeza de Camembert.*Camembert, tú...*Elliot hizo una mueca y le hizo una última protesta al anciano que disfrutaba de un momento agradable con su gato.—Pero, sinceramente, el señor Henderson no me dijo nada. Es mi culpa por no preguntar, pero... si no hay una notificación previa por parte del empleador, ¿no sería nulo el contrato?*¿Habrá algo como una oficina de asuntos laborales en este mundo?* Elliot buscaba desesperadamente una salida. Sin embargo, el anciano pronto dijo algo que hizo que todos los esfuerzos de Elliot fueran inútiles.—Elliot, ¿qué significa eso de que escuchaste a Henderson?—Ah, el mayordomo Henderson.—Así es. El mayordomo Henderson.El anciano se volvió a poner el guante que se había quitado.—Yo soy Henderson.... ¿Qué?***Dicen que si mantienes la calma, sobrevives incluso si entras en la guarida del tigre. Entonces, ¿qué pasa con alguien que entra en la guarida del tigre, mete la cabeza directamente en las fauces del tigre y luego dice que está calentito? ¿Podría sobrevivir esa persona si recupera la cordura demasiado tarde?Elliot golpeó el borde de la almohada con una expresión desorientada. Un aroma fresco y limpio, como recién lavado, lo inundó. Una vez que el centro de la esponjosa almohada se elevó y no se pudo encontrar ni una mota de polvo ni una arruga, Elliot las colocó en fila.A continuación, Elliot extendió pulcramente un paño de damasco rojo con el escudo de la Casa Theron bordado al pie de la cama, tan grande y esponjosa como un malvavisco gigante. No olvidó peinar con los dedos las borlas doradas de los bordes para que no se enredaran.Reemplazó los lirios del florero del dormitorio por flores frescas y colocó bolsitas aromáticas, supuestamente para ayudar a la estabilidad mental y física, en cada rincón. Apagó todas las lámparas que emitían luz brillante y encendió varias velas cortas que se apagarían por sí solas cerca del amanecer. Henderson le había asegurado que estas velas, hechas de cera de abejas de alta calidad e infundidas con fragancia floral, también ayudaban a conciliar el sueño profundo.El *verdadero* Henderson había entrenado a Elliot de manera tan exhaustiva sobre cómo crear el ambiente de sueño del Gran Duque que Elliot sentía que le salía un sabor dulce de la boca por el esfuerzo.Soportando las náuseas que le provocaba la mezcla confusa de aromas de la habitación, comenzó a preparar té. Por supuesto, era té de lavanda, conocido por ayudar a dormir.—Uf... este olor también... ¿cómo puede alguien dormir con todo esto?—Por eso te contraté.Una voz seca se abrió paso entre las densas fragancias y se clavó en él. Elliot se sobresaltó y dejó caer la bolsa de hojas de té al suelo.Él estaba parado detrás de Elliot.El falso Henderson.Argen Theron, el protagonista de esta novela.—¿Qué estás haciendo?Argen señaló con la barbilla el suelo a los pies de Elliot. Elliot, que lo había estado mirando aturdido, recobró la conciencia y se postró en el suelo.—L-lo siento.Elliot rápidamente recogió las hojas de té con el borde de la mano. Los dos pies de Argen, visibles en su campo de visión, no se movieron. Elliot apenas logró contener el grito que quería soltar.*¿Por qué ha llegado tan pronto? ¿No se suponía que entraría después de que yo saliera? No, más importante...*Elliot levantó la mirada furtivamente y espió a Argen, que estaba de pie frente a él.El apuesto hombre de expresión sutilmente insatisfecha vestía una bata negra sobre un pijama blanco tipo vestido que le llegaba hasta los tobillos.Llevaba un gorro de dormir puntiagudo y flácido en la cabeza, y alrededor del cuello, algo parecido a una toalla rellena. Probablemente contenía granos calientes. *¿Sería como una almohada de trigo sarraceno?*... Q-qué es esto. ¿Por qué se lo toma tan en serio?Elliot abrió la boca de par en par.Este hombre se toma el sueño en serio. No es ninguna broma.
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