No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo - Novela Cap. 35
[Traductor: Mayu]
No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo 35
Qué tipo más repugnante.
Kirine se mordió el labio mientras regresaba a su laboratorio con el dispositivo mágico protector recién terminado, recordando los acontecimientos de hace unos días.
Aunque ella tampoco había hecho lo correcto, ¿quién podría haber imaginado que Ares también contrataría actores como ella?
¿Por qué tenemos que estar en la misma frecuencia para cosas inútiles como esta?
Era absurdo que acabarán haciendo lo mismo, como si realmente fueran pareja.
Ella aún no podía olvidar el rostro pálido de Ares aquel día.
Es una lástima, una verdadera lástima.
Aunque lo ideal sería que solo Kirine quisiera llevarse a Sasha, ella pensaba que, desde el punto de vista de Sasha, lo correcto sería que se fuera con quien ella prefiriera.
Nunca pensé que Ares también querría llevarse a Sasha.
Aunque siempre había sido bueno con Sasha, Kirine no se había dado cuenta de que su afecto era tan profundo como para querer asumir toda la responsabilidad por ella.
Ahora tengo que encontrar la manera de conseguir la custodia...
Kirine se sentó y empezó a dar golpecitos con los dedos sobre la mesa.
Sasha quería vivir con Kirine y Ares, pero ellos no querían eso.
¿Cómo podría vivir con un tipo tan inepto socialmente?
Vivir juntos le había demostrado que era inesperadamente bueno en las tareas domésticas, lo cual no estaba mal, pero le resultaba incómodo que se sobresaltara incluso al más mínimo contacto accidental.
Aunque él dijera que no le importaba que lo tocara.
Cada vez que entraban en contacto, Ares se quedaba paralizado, como alguien afectado por una enfermedad que convertía su cuerpo en piedra al más mínimo contacto. Eso hacía que Kirine sintiera que había hecho algo malo.
Lo siento por Sasha, pero...
Ella pensaba que el divorcio sería la mejor opción para ambos.
Tanto por su salud mental como por su salud física.
Una vez que descubramos quién está detrás del accidente...
Definitivamente será el divorcio, divorcio.
Reafirmando su determinación, Kirine examinó el dispositivo mágico protector que había sobre la mesa.
Me pregunto cuánto debería cobrar por esto…
Justo cuando pensaba que debía de ser bastante caro, dada la ilusión mágica que lo envolvía, llamaron a la puerta. Contrariamente a su expectativa de que fuera Cecil, la persona que entró era alguien a quien no quería ver en ese momento.
“¿No resulta incómodo para nosotros encontrarnos cara a cara?”, dijo Kirine, sin ocultar su incomodidad al ver a Ares.
Era la primera vez que se enfrentaban desde su mutuo engaño con los actores contratados.
Pero Ares la criticó con indiferencia.
“Estafadora.”
“Oye, tú no eres mejor.”
No tenía sentido insultarse mutuamente por ese incidente. Sería como escupirse en la cara.
Pero Ares siguió enfrentándose a Kirine.
“Aun así, ¿hasta qué punto querías engañarme para llegar al extremo de contratar a gente?”
“Tú también contrataste a gente, ¿por qué me criticas?”
Era absurdo y exasperante que Ares siguiera expresando su decepción cuando ninguno de los dos tenía derecho a juzgar al otro por ese incidente.
“¿Qué es eso?”
“¿Esto?”
La mirada de Ares se había desplazado hacia el dispositivo mágico que Kirine tenía en la mano. Parecía tan delgado y frágil, como una ramita que podría romperse si se golpeara.
“Es un dispositivo mágico protector. Cuando le apuntas a alguien y dices la palabra de activación, le muestra una ilusión de lo que más teme. ¿No es genial?”
Lo había hecho pequeño a propósito para que fuera fácil de transportar.
Pero Ares ladeó la cabeza, como si no lo entendiera en absoluto.
“¿Por qué lo has hecho?”
“¿Por qué? Para venderlo, obviamente.”
“¿Para ganar dinero?”
“Por supuesto.”
Ares chasqueó la lengua y la miró como preguntándole por qué otra razón haría algo así.
Kirine frunció el ceño con irritación.
“¿Por qué pones esa cara?”
“Me pregunto si hay algo más en tu cabeza aparte del dinero.”
“Eso es muy cruel.”
“No es como si me equivocara.”
“Si sigues así…”
Incapaz de contenerse más, Kirine le puso el dispositivo protector delante de su cara a Ares.
“Me lo vas a pagar tú.”
“¿Qué vas a hacer con ese palillo?”
“¿Ah, sí? ¿Sigues faltándole al respeto?”
“Pruébalo si vas a hacerlo. ¿Cuál es la palabra de activación?”
“Vete”
En cuanto pronunció la palabra de activación, una nube de humo negro salió disparada del dispositivo. Mientras Ares, sorprendido, intentaba retroceder, el humo negro comenzó a envolverlo como si quisiera tragárselo por completo.
“¡¿Qué demonios...?!”
“Te lo advertí.”
Kirine se rió con malicia al ver cómo Ares entraba en pánico.
Ares luchó por escapar del humo negro que lo rodeaba, pero cuanto más luchaba, más atrapado parecía estar.
“Te dije que pararas cuando te lo advertí, ¿no?”
Las cosas nunca acababan bien entre ellos.
Kirine sacudió la cabeza con expresión irritada y dio un paso hacia Ares.
Pero algo parecía extraño en su estado.
“Oye, ¿estás bien?”
“... Lo siento… Lo siento, madre.”
“Ares.”
“... Lo siento… Lo siento, madre.”
“¡Ares Arensis!”
Kirine se acercó rápidamente a Ares.
Él se había desplomado en el suelo, agarrándose la cabeza y murmurando algo repetidamente. Preocupada, Kirine le puso la mano en el hombro.
“Lo siento. Lo siento, madre.”
“...”
Ares seguía pidiendo perdón a su madre. A una madre invisible.
¿No había dicho que su madre había fallecido?
Fue poco después del accidente cuando perdió la memoria. Ella recordaba que Ares estaba afligido por la muerte de su madre poco después de que acordaran convencer a sus padres sobre el divorcio.
«¿Le hizo algo malo a su madre?».
Preguntándose si estaba viendo una ilusión de su difunta madre, Kirine pronunció una palabra de activación diferente.
“¡Perdóname!”
Solo después de que ella pronunciara la palabra para detener la ilusión, los murmullos de Ares cesaron abruptamente.
“¿Estás bien?”
“...”
Al notar el sudor frío en su frente, Kirine le preguntó con delicadeza a Ares. Su rostro no solo estaba pálido, sino casi azul, como si hubiera visto un fantasma, y respiraba con dificultad.
Al verlo, Kirine se sintió culpable y se disculpó rápidamente.
“Lo siento. No tenía idea de que te afectaría tanto.”
“...”
“No era mi intención... bueno, sí era mi intención, pero, en fin, realmente no pensé que fuera a ser tan malo.”
“...”
Pero Ares seguía sin responder.
Kirine, sintiéndose apenada, se rascó torpemente la mejilla cuando Ares finalmente habló.
“Este dispositivo... lo has hecho muy bien.”
Con esas palabras, Ares se levantó abruptamente y salió del laboratorio sin dudarlo.
En cuanto la puerta se cerró con un golpe seco, Kirine miró en silencio el dispositivo que tenía en la mano.
“Supongo que sin duda es eficaz.”
Teniendo en cuenta cómo reaccionó ese loco ante él.
***
“¿Cuánto tiempo vas a seguir enfadado?”
Al día siguiente, cuando Kirine entraba en el palacio con Ares, finalmente no pudo contenerse más.
Pero Ares siguió refunfuñando.
“No estoy enfadado, estoy molesto.”
“¿Cuánto tiempo vas a estar molesto entonces?”
“No lo sé.”
Ante su respuesta poco entusiasta, Kirine sintió que algo hervía dentro de ella, pero respiró hondo y volvió a preguntar.
“¿Qué fue lo que viste?”
“¿Por qué necesitas saberlo?”
“¡Oye!”
Finalmente, incapaz de contenerse, Kirine alzó la voz. Pero fue algo efímero, ya que se esforzó por controlar sus emociones.
“Lo siento, perdí los estribos y te hice algo terrible.”
Aunque había actuado de forma impulsiva, seguía siendo culpa suya.
Kirine se disculpó con Ares con la mirada más sincera que pudo reunir.
Pero todo lo que obtuvo a cambio fue:
“Siempre y cuando lo sepas.”
“...”
Ares miró a Kirine antes de dirigirse primero al campo de entrenamiento.
¡Ese bastardo!
Quería maldecirlo en ese mismo instante, pero incluso eso era difícil debido a las miradas indiscretas que los rodeaban.
“Uf, qué idiota tan infantil.”
Era frustrante que ni siquiera aceptara sus disculpas.
Mientras maldecía internamente a Ares, oyó una voz suave detrás de ella.
“Kirine.”
Al darse la vuelta, se encontró con la mirada sonriente de Vincent.
“¿Oh? Vincent.”
“¿Ha pasado algo?”
“Eh, bueno... Hemos tenido una pelea.”
Kirine se frotó la nuca, sintiéndose algo avergonzada. Al mismo tiempo, sus quejas salieron a flote.
“Realmente no sé por qué me casé con un tipo como él.”
“Dijiste que te casaste con él porque lo amas mucho.”
“¿Eh?”
Por un momento, Kirine parpadeó, pensando que había escuchado mal.
“¿Qué dijiste?”
“Dijiste que te ibas a casar con él porque lo amabas con locura.”
◈❖◈
Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]
Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]
Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]
Comentarios