Regresar
DESCARGAR CAPITULO

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Novela Cap. 389


Mientras tanto, Delise caminaba con ligereza en sus pasos después de salir por fin del Palacio Imperial.

Estaba feliz de ser libre otra vez.

Aunque la torre tenía ventanas desde las cuales podía ver el cielo de cerca, el cielo se veía mucho más hermoso desde el exterior.

Además, al salir del Palacio Imperial, se topó con el Marqués Farang, quien le entregó un documento. Este documento le dio un placer indescriptible.

Mientras caminaba, oyó voces enfadadas en la calle principal. Parecía haber una conmoción violenta.

¿Es una pelea entre pandillas?

Delise dudó y ladeó la cabeza mientras pensaba en tomar otra ruta.

—¡Encierren a la Emperatriz!

—¿Qué Emperatriz? Intentó huir después de que se descubrieran sus mentiras. ¿Cómo puede llamarse Emperatriz?

—¡Miren esa cara sucia!

—¡La supuesta esperanza de los plebeyos resultó ser una estafadora!

Cuando Delise prestó atención, pudo distinguir algunos de los gritos. Tan pronto como escuchó la palabraEmperatriz, dos rostros vinieron a su mente. El rostro de la Emperatriz Navier y el de la Emperatriz Rashta.

La conmoción se acercaba cada vez más en su dirección. Dos caballeros sujetaban a una persona por los brazos, mientras los plebeyos la rodeaban. Parecía que sus maldiciones y acusaciones implacables estaban dirigidas contra esa persona.

Cuando la curiosa procesión se acercó, Delise vio a una de las Emperatrices que tenía en mente.

Era la segunda Emperatriz.

Una Emperatriz muy hermosa, con un rostro angelical, cabello plateado puro y brillantes ojos negros llenos de tristeza.

La Emperatriz que Delise alguna vez había amado y admirado...

Increíblemente, en medio de la multitud, los ojos de Rashta se posaron de inmediato en Delise.

Rashta no estaba esposada, pero no podía moverse libremente porque los caballeros la sujetaban con fuerza de los brazos. Incluso si lograba librarse de los caballeros, estaba rodeada por plebeyos que parecían ansiosos por atacarla. No tenía escapatoria.

Sin embargo, el orgullo de Rashta pareció herido al ver a Delise caminando libremente. La miró con los labios apretados.

Delise se acercó a Rashta paso a paso, pero era difícil por la gran multitud de personas que rodeaban a la Emperatriz.

Cuando Delise sintió que estaba lo suficientemente cerca, sonrió ampliamente y sacó la lengua.

Su lengua había sido cortada por la mitad. Apenas estaba unida y parecía que se desprendería en cualquier momento.

༻✦༺  ༻✧༺ ༻✦༺

—¿Rashta se desmayó?

Sovieshu, que estaba en su despacho, alzó una ceja ante el informe del Conde Pirnu.

—¿Fue herida por el pueblo?

Antes de que el Conde Pirnu pudiera responder, los pensamientos de Sovieshu tomaron otra dirección.

—No. Debió haberse sorprendido de que los plebeyos, que siempre la recibían con vítores y adoración, la insultaran y maldijeran.

—Parece que hubo otra razón.

El Conde Pirnu recordó lo que Rashta murmuraba varias veces mientras estaba inconsciente,Pégala. Lo siento. Tienes que pegarla. No, no la arranques.Estaba claro que había visto algo horrible.

Sovieshu pensó por casualidad en Delise.¿Tal vez se cruzaron?

Cuando Sovieshu supo que Rashta había ordenado cortar la lengua de Delise, rápidamente envió a alguien para detenerlo. Pero ya le habían cortado la mitad de la lengua.

Incluso le pidió a Evely que intentara curarla una vez que descubrió que tenía magia curativa, pero Evely no pudo deshacer el daño.

—Majestad.

El Conde Pirnu le preguntó al pensativo Sovieshu:

—Cada vez que Rashta parece recuperar la conciencia, lo llama a usted. ¿Qué va a hacer?

Sovieshu respondió con firmeza,

—Olvídelo.

No quería ver el rostro de Rashta.

Sovieshu sentía compasión por Rashta incluso cuando sonreía. Debido a su vida lastimosa desde su nacimiento, siempre que ella le suplicaba entre lágrimas, Sovieshu sentía una presión inexplicable en el pecho.

Solo cuando no la veía o estaba en grupo podía evaluar sus crímenes con frialdad.

—Infórmeme solo cuando se recupere.

Pero en menos de un minuto, Sovieshu cambió de opinión.

—No. La veré personalmente.

De todos modos, tendré que hablar con ella en algún momento.

Aún quedaba algo de tiempo antes de que comenzara el juicio, así que sería mejor hablar ahora.

༻✦༺  ༻✧༺ ༻✦༺

La habitación de Rashta estaba decorada con una combinación armoniosa de suave crema, cálido púrpura y espléndido dorado.

Parecía sacada de un cuento de hadas. Cualquier niño creería que allí vivía un Príncipe o una Princesa, felices para siempre.

Hubo un tiempo en que este lugar estaba lleno de felicidad y risas, pero ahora era más oscuro que nunca. No había un final feliz.

La habitación no estaba fría, pero tampoco cálida. En su interior, Rashta estaba rodeada por el médico del palacio, algunos caballeros y doncellas, todos carentes de simpatía por la Emperatriz.

—Majestad.

Cuando Sovieshu entró, todos los presentes lo saludaron cortésmente.

Sovieshu preguntó de inmediato al médico del palacio.

—¿Cómo está?

—Tiene algunos moretones leves, pero por lo demás está bien. Parece que sufrió un fuerte impacto.

Sovieshu hizo un gesto con la mano para que todos salieran de la habitación. Una vez que los caballeros, las doncellas y el médico se marcharon, Sovieshu dijo fríamente mientras miraba a Rashta:

—Deja de fingir que estás dormida.

—…

—Sé que estás despierta.

Los párpados de Rashta temblaron al abrirse, revelando sus ojos negros.

Se incorporó en la cama y miró a Sovieshu con resentimiento. Lágrimas comenzaron a acumularse lentamente en sus ojos.

—Huir no fue una buena decisión.

—Fue usted quien me acorraló para que no tuviera más opción que huir.

—¿Yo? Fue tu decisión, Rashta.

—Estaba encerrada aquí, así que no sabía lo que pasaba afuera. Ni siquiera las doncellas me lo decían. No habría escapado si Su Majestad no me hubiera obligado a ver el juicio del Vizconde Roteschu y el juicio de los Isqua…

Rashta se detuvo sorprendida al hablar, y preguntó a Sovieshu con voz temblorosa,

—¿Lo hizo a propósito? ¿Quería asustarme para que huyera?

—No.

—¡Miente! ¡Eso lo explica todo!

—Siempre culpas a los demás. Deberías al menos asumir la responsabilidad de tus actos, Rashta.

—¿Y Su Majestad? ¿No me culpa también?

—¿Yo?

—He visto a Su Majestad llorar y llamar repetidamente a Navier. Ahora Su Majestad quiere que Rashta pague por su decisión de divorciarse de esa mujer, ¿Cierto?

Traducido por: Valiz

◈❖◈

Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~  [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]

Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]

Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]