Regresar
DESCARGAR CAPITULO

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Novela Cap. 366


—Su Majestad, el Duque Liberty está aquí para verla.

—¿Por qué quiere verme?

Cuando pregunté, desconcertada, la Condesa Jubel sacudió la cabeza.

Recientemente escuché que el Duque Liberty se había rendido, como el Marqués Ketron. Pero a diferencia del Marqués, que colgaba boca abajo como un murciélago, el Duque Liberty solo se inclinó ligeramente para no perder completamente la dignidad.

Tampoco esperaba que alguien que no fuera Heinley viniera a verme de repente. Desde que quedé embarazada, no hacía más trabajo del necesario, y tenía que posponerlo cada vez que me sentía un poco cansada o indispuesta.

Por todo eso, su visita fue completamente inesperada. No había ninguna razón personal ni laboral para que el Duque Liberty me visitara.

Sin embargo, pensándolo bien… aunque el Duque Liberty había sido un estrecho colaborador de Christa, no compartían lazos de sangre, y nunca me enfrentó directamente ni a mí ni a Heinley. Mantuvo una posición tal que podía dar un paso atrás en cualquier momento.

Entonces, ¿Vino porque quería ponerse de mi lado? ¿También tenía algo que ver con William?

—Déjelo pasar.

En lugar de tratarlo fríamente, lo recibí con una sonrisa cortés. Aunque teníamos diferencias, no había necesidad de ser enemigos abiertamente.

Después de intercambiar saludos, comenzó a hablar como cualquier otro noble mientras discutíamos sobre la alta sociedad, el Imperio Occidental y Whitemond.

De repente, el Duque Liberty me miró en silencio por un momento y abordó con cautela el tema por el cual había venido.

—Su Majestad, no sé cómo tomará lo que estoy a punto de decirle…

—Está bien. Dígalo.

—¿Tuvo una mala relación con Rashta en el Imperio Oriental?

¿Qué? ¿Por qué habla de Rashta ahora? No creía que realmente quisiera saber cómo nos llevábamos.

Aunque era sospechoso, traté de mantener una expresión serena. Él suspiró, sacó un sobre y me lo entregó.

—Su Majestad, eche un vistazo a esto.

Acepté el sobre, lo abrí y saqué la carta.

—¿...mi infertilidad fue la razón del divorcio?

El contenido de la carta era desagradable.

A juzgar por el contenido y la forma en que estaba redactada, parecía que Rashta había escrito la carta… me obligué a sonreír.

Incluso ahora que estábamos lejos, no me dejaba en paz. No sabía por qué intentaba atacarme enviando una carta así a un noble de mi país que, casualmente, se oponía a mí por principio.

¿No es ella la Emperatriz del Imperio Oriental? ¿Pensaba que debía ser la única Emperatriz del mundo? ¿O su felicidad dependía de ver a los demás infelices?

Mientras observaba la carta, el Duque Liberty dijo, con cautela:

—No sé con certeza por qué la Emperatriz del Imperio Oriental me envió esta carta, pero puedo adivinarlo.

Aunque yo también podía adivinar por qué, pregunté:

—¿De verdad?

—Pensó que podría distanciar a los nobles de Su Majestad con esta carta.

—¿Eso cree?

—¿No es esa la única posibilidad? ¿Por qué más me enviaría una carta como esta de la nada?

El Duque Liberty suspiró y sacudió la cabeza como si Rashta fuera una persona terrible.

Su actitud me resultó divertida. La carta podría convertirse en una debilidad para Rashta si se supiera que ella la escribió. No se la enviaría al Duque Liberty sin más. Debía haber notado que él me despreciaba.

Sin embargo, el Duque Liberty debió venir aquí incluso sabiendo que pensaría eso.

—Ya veo.

El hecho de que el Duque Liberty me entregara esta carta de Rashta era una señal de que bajaría la cabeza.

Fue bastante astuto. Como estaba embarazada, la carta no tendría utilidad de todos modos. Parecía querer ganarse mi confianza ofreciéndome un arma inútil.

Aunque había algo de hostilidad, mientras cumpliera con su parte, sería posible olvidar las diferencias del pasado. En lugar de mantenerme firme, sonreí y bebí el té.

El Duque Liberty sonrió con torpeza y bebió su té como si hubiera entendido mis intenciones.

—Una carta así es una ofensa clara al Imperio Occidental. No sé cómo pudo escribirla.

—Sí. No puedo creer que la Emperatriz Rashta no la deje en paz ahora que está aquí. Su Majestad debió de pasarla muy mal en el Imperio Oriental.

Tuvimos una buena conversación por un rato. Pero de repente, el Duque Liberty preguntó, preocupado:

—Como Su Majestad es del Imperio Oriental, debe conocer bien a Lady Nian, ¿Verdad?

Fue una pregunta inesperada. ¿Por qué menciona a Nian?

Cuando lo miré desconcertada, él tosió y se cubrió la boca con el puño.

—En realidad, Su Majestad. Umm… me da vergüenza decir esto, pero… si no lo hago, creo que habrá malentendidos.

¿Malentendidos? ¿Qué va a decir?

—Si mi hijo sigue cortejando a Lady Nian, ¿Podría decirle que lo rechace fríamente?

༻✦༺  ༻✧༺ ༻✦༺

—¿El Duque Liberty dijo eso?

Esa noche, en nuestra habitación compartida, le conté a Heinley sobre la conversación con el Duque Liberty. Heinley inclinó la cabeza como si estuviera confundido por mis palabras.

—¿Qué crees que significa?

—Bueno, podría significar literalmente lo que dijo, o tal vez no…

—¿No estás segura?

—...no.

No era de extrañar que el hijo del Duque Liberty se hubiera enamorado de Nian, o que el Duque Liberty estuviera preocupado.

Nian no estaba casada, pero tenía un romance con el Vizconde Langdel, el Comandante de la 5ª División de los temidos Caballeros Supranacionales.

El Duque Liberty no querría meterse en problemas con el Vizconde Langdel ni conmigo, así que esto debía ser un dolor de cabeza para él.

Sin embargo, Heinley tenía razón.

—Tendré que preguntarle a Nian primero.

—¿Vas a preguntarle?

—Hay algo que me inquieta un poco.

El mismo Vizconde Langdel ya me había hablado de la situación con el Marqués Liberty.

Ya fuera calculado por el Duque Liberty, o si el Marqués Liberty realmente se había enamorado de Nian, este asunto debía aclararse. Nian sabría si el Marqués Liberty se le acercaba con malas intenciones, o si estaba verdaderamente cegado por el amor.

—Mi Reina.

—¿Qué ocurre?

—¿Qué harás con la carta? La carta que envió esa mujer.

—La devolveré.

—¿No es una carta secreta?

—Solo porque sea una carta secreta no significa que deba devolverse en secreto, ¿Verdad?

Rashta solía estar en una posición inferior, pero tenía poder cuando escribió y envió la carta. Como fue enviada para atacar a la Emperatriz del Imperio Occidental, ya no había necesidad de ocultarla.

Iba a presentar una queja formal.

—Es cierto.

Heinley estuvo de acuerdo de inmediato. Su rostro se llenó de felicidad, complacido con mi respuesta.

¿Por qué le gustó tanto?

Sentí curiosidad, pero pronto lo descubrí por mí misma.

Heinley también guardaba rencor contra Rashta. Primero, ella había ordenado a una doncella que se hiciera pasar por la amiga por correspondencia de Heinley, luego ella misma se hizo pasar por su amiga, y al final lo tachó de mentiroso cuando él reveló la verdad.

Mientras pensaba en eso, recordé lo comprensivo que había sido Heinley conmigo desde entonces, así que apoyé la cabeza en su pecho y me dormí.

Traducido por: Valiz

◈❖◈

Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~  [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]

Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]

Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]