La Emperatriz Se Volvió A Casar - Novela Cap. 246
Capítulo 246 - Una pregunta muy importante (1)
—¿La invitada de Su Majestad?
Preguntó Rashta con frialdad, a lo que el Barón Lant respondió:
—Sí.
Después de mirar a Evely con creciente incomodidad, Rashta preguntó esta vez:
—¿Qué clase de invitada?
Sin embargo, el Barón Lant respondió con vacilación y una expresión incómoda.
—Lo sabrá más tarde, Su Majestad.
Rashta frunció los labios, contuvo su enojo y dijo:
—Esta chica dijo que Rashta no es la Emperatriz.
Estaba intentando contener su ira lo más posible porque se trataba del Barón Lant.
—Creo que Rashta tiene derecho a saber quién es esta chica.
—Eso es…
El Barón Lant miró a Evely, sin saber qué hacer.
Evely, la causa del problema, estaba allí sin siquiera parpadear. Con la barbilla levantada y una mirada desdeñosa, una actitud que también molestaba al Barón Lant.
Era difícil responder a las palabras de Rashta, pero Evely parecía querer empeorar la situación.
Finalmente, le gritó a Evely.
—Señorita Evely, pida disculpas a la Emperatriz de inmediato. ¡¿Qué está haciendo?!
Aun así, Evely respondió con desgana.
—No he hecho nada.
—¡Precisamente ese es el problema! ¡Debe mostrarle a Su Majestad, la Emperatriz, el debido respeto!
—Hasta donde sé, Su Majestad, la Emperatriz, definitivamente es otra persona.
—¡Señorita Evely!
El rostro del Barón Lant se puso completamente rojo de ira, y Rashta estaba desconcertada.
¿Quién se cree esta chica para negarse de esta forma? Por lo enojado que está el Barón Lant, no creo que sea una joven noble.
༻✦༺ ༻✧༺ ༻✦༺
Aunque hubo cierta conmoción, el Barón Lant no estaba en posición de reprender más a Evely.
El Emperador Sovieshu esperaba su llegada. Ya había sido informado de que venía en esa carroza, así que el Barón Lant debía llevar a Evely con Sovieshu sin más demora.
Rashta resopló al ver llegar a la misteriosa chica, pero tuvo que hacerse a un lado a regañadientes cuando el Barón Lant indicó que Sovieshu la esperaba.
Evely alzó la cabeza y miró a Rashta con ojos afilados antes de seguir al Barón Lant.
—Ella es la Emperatriz, así que cuide sus acciones.
Después de entrar al palacio principal, el Barón Lant comenzó a darle un pequeño consejo a Evely mientras caminaban por uno de los pasillos.
—¿Era necesario fingir no reconocer o no admitir a Su Majestad, la Emperatriz?
Sin embargo, Evely no respondió en absoluto a sus palabras.
El Barón Lant chasqueó la lengua, pensando que realmente tenía una personalidad altiva y grosera.
El Barón Lant no presentó adecuadamente a Evely ante Rashta porque no conocía el motivo por el que Sovieshu quería ver a Evely.
Ella era la chica cuya energía mágica había desaparecido. Incluso si alguna vez fue maga, ahora era inútil.
Dicho eso, esta chica tampoco parecía muy atractiva como concubina. No tenía respaldo, ni estatus, ni un rostro bonito, ni buena personalidad.
Era completamente diferente de Rashta, quien siempre sonreía y consolaba a los que la rodeaban, incluso en situaciones difíciles.
Con esa personalidad, incluso si se convirtiera en concubina, sería expulsada en poco tiempo. El Barón Lant volvió a chasquear la lengua internamente.
Sus pensamientos coincidían en un punto con los de Evely. No sabía por qué la llamaban ahora que ya no era una maga.
Pronto lo sabré.
La imponente puerta se abrió ante sus ojos. Evely respiró hondo y entró.
¡Oh!
Apenas dio unos pasos adentro, Evely dejó escapar un pequeño jadeo.
Era por la apariencia del Emperador Sovieshu, que estaba sentado en su escritorio.
Originalmente Evely odiaba al Emperador Sovieshu. Por su culpa, la persona que ella respetaba, amaba y admiraba más se había marchado a un país lejano.
Evely pensaba que el Emperador Sovieshu era realmente estúpido y malvado. También que esa personalidad se reflejaría claramente en su rostro.
Pero al verlo en persona, el rostro del Emperador Sovieshu era más que apuesto, era radiante.
Después de un momento de vacilación, el Emperador dijo con una sonrisa inesperada:
—Si te quedas ahí, será difícil hablar contigo.
El Barón Lant le indicó desde detrás que avanzara.
Evely, que caminaba con vacilación, se acercó hasta quedar a tres pasos del escritorio. Sovieshu, que era apuesto desde lejos, se veía aún más apuesto de cerca.
Evely recordó a Navier, a quien admiraba más y más cada vez que la veía. E inmediatamente, imaginó al Emperador y a Navier uno al lado del otro.
Qué maravilloso debió ser verlos juntos.
Mientras Evely sentía cierto pesar, notó que había mucho silencio a su alrededor.
En cuanto volvió en sí, vio que el Emperador la miraba fijamente.
La forma en que la miraba sin decir nada era muy complicada y desconcertante.
Cualquier noble habría esperado en silencio a que hablara el Emperador, pero Evely se sentía asfixiada por su mirada, así que finalmente habló primero:
—Me pregunto por qué me ha llamado, Su Majestad.
El Barón Lant la miró con fiereza desde atrás y susurró:
—Señorita Evely.
Su voz era amenazante, pero Sovieshu le hizo un gesto para que se callara.
—¿Aún no lo has oído?
—Lo he oído.
—Entonces, ¿Por qué preguntas?
—Dos personas me contactaron, la primera me dijo que había incurrido en la ira del Emperador por haber sido apadrinada por la Emperatriz.
Al oír esto, las cejas de Sovieshu se alzaron de inmediato. Así que los ayudantes de Navier pensaban…
—Luego, la siguiente persona me dijo que sería la segunda concubina del Emperador.
Las cejas de Sovieshu, que ya estaban alzadas, se elevaron aún más antes de que estallara en carcajadas.
—¿Hablas en serio?
—¿Cuál es la verdad?
Sovieshu volvió a reírse por la audaz pregunta.
—Ninguna de las dos. Primero, no odio a la Emperatriz. Segundo, aunque lo hiciera, sería absurdo odiarte solo porque ella te apadrinó. Tercero, eres demasiado joven para ser mi concubina.
—Entonces, ¿Por qué me ha llamado aquí?
—Eres inteligente y talentosa, pero te has visto atrapada en el fenómeno del declive de los magos.
—…sí.
—El que haya desaparecido tu energía mágica no significa que también haya desaparecido tu inteligencia. Es un caso inusual, así que planeo apoyarte para aprovechar tu talento.
Después de terminar de hablar, Sovieshu tocó una pequeña campana para llamar al Barón Lant.
El Barón Lant entró, pero Sovieshu no apartó la mirada de Evely y habló de nuevo:
—Hay quienes se dedican al estudio científico de la magia. Uno de ellos necesita una asistente, así que me gustaría recomendarte. ¿Estás de acuerdo?
—…sí.
—Barón Lant, lleve a la chica a conocer al señor Axel.
—Como ordene, Su Majestad.
—Después de eso, llévela con la Condesa Reygess. Evely.
—Sí.
—Ella se ocupará de ti hasta que puedas vivir sola.
Sin nada más que decir, Sovieshu levantó la pluma de su escritorio y ordenó que se retiraran.
Sin embargo, Evely dio un paso más al frente y dijo:
—Um, Su Majestad.
Cuando Sovieshu levantó la vista, Evely preguntó con audacia.
—Puedo trabajar como sirvienta en mi tiempo libre, así que por favor permítame quedarme en el palacio imperial.
El Barón Lant chasqueó la lengua ante sus palabras audaces, pero Sovieshu preguntó con calma:
—Hay muchas habitaciones disponibles, así que por ese lado no hay problema. Sin embargo, podrías ser víctima de falsos rumores. ¿No te importa?
—No me importa.
—Entonces…
Pensando por un momento, Sovieshu ordenó al Barón Lant:
—Será mejor que prepares una habitación para ella en el Palacio del Sur.
Traducido por: Valiz
◈❖◈
Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]
Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]
Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]
Comentarios