Regresar
DESCARGAR CAPITULO

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Novela Cap. 213


La recepción de la boda se celebró por la tarde. Me quité el vestido sencillo y me puse uno adecuado para bailar.

Mientras me cambiaba de ropa, mis damas de compañía tenían rostros sombríos. Aunque no estuvieron a mi lado durante el desfile, seguramente vieron las reacciones del pueblo del Imperio del Este.

Intenté animarlas, pero fue en vano, así que al final nos quedamos en silencio. De hecho… yo tampoco estaba en posición de animar a nadie.

No se sentía nada bien ser ignorada por las personas que apreciaba. Además, me sentía muy apenada de que Heinley, un hombre deslumbrantemente apuesto incluso desde lejos, también fuera ignorado por estar a mi lado.

No es de extrañar que Yunim no me quisiera.

Suspirando, terminé de cambiarme de ropa antes de darme cuenta. Fui al salón de banquetes con Heinley.

Por suerte, no había nadie en el salón que me ignorara.

La familia Troby seguía en el Imperio del Este y tenía gran influencia. A diferencia de los plebeyos que podían ignorarme si querían, los nobles tenían muchos intereses, así que no podían hacerlo tan a la ligera.

Muchas personas cercanas a mí estaban presentes…

Me avergonzaba ver sus rostros por lo que había pasado en el desfile, pero por suerte todos eran lo bastante sensatos como para fingir que no sabían nada de lo ocurrido. Después de unos treinta minutos, ya podía relacionarme con mis amigos y reír como si nada hubiera pasado durante el desfile.

Sin embargo, volvió a ser lo mismo cuando Sovieshu bailó por primera vez con Rashta. Los nobles me miraron con lástima, pero esta vez me sentí bastante bien.

Comparado con las tres horas del desfile en completo silencio, esto era mucho mejor.

Finalmente, el baile de Sovieshu y Rashta terminó. Cuando los demás pudieron comenzar a bailar, Heinley extendió su mano hacia mí de inmediato.

—Reina, ¿Me concede esta pieza?

Puse mi mano sobre la de Heinley y nos dirigimos al centro para bailar.

Podía sentir los murmullos a mi alrededor y la mirada de Sovieshu sobre mí, pero fingí no notarlo y me concentré en el baile con Heinley.

Después, el Duque Elgy se me acercó inesperadamente y me pidió bailar.

¿Por qué le interesa?

No podía entenderlo, era amigo de Heinley y miembro de la familia real de Bohean Azul. Incluso me ocultó en un carruaje para que pudiera escapar del Reino Occidental.

Aunque me sentía incómoda, acepté bailar con él y le pregunté en medio del baile.

—¿Por qué me pidió bailar?

Pero el Duque Elgy solo bailó al ritmo de la música con un rostro serio y perturbado. No respondió a mis palabras.

Parecía estar profundamente sumido en sus pensamientos. No sé en qué estaría pensando mientras bailábamos.

Cuando la música finalmente terminó, soltamos nuestras manos.

Solo entonces el Duque Elgy habló con cuidado.

—Su Majestad Navier.

Sin embargo, antes de que pudiera continuar sus palabras.

—Reina Navier.

Sovieshu se acercó y me pidió bailar primero.

—¿Puedo pedirle un baile?

En un instante, el silencio se extendió por todo el salón.

༻✦༺  ༻✧༺ ༻✦༺

Honestamente, no quería hacerlo.

Pero Sovieshu era el Emperador del Imperio del Este. Después de haberme negado a pasear, era difícil rechazar la solicitud del novio. Además, sería descortés por parte de los invitados rechazar a los recién casados en la recepción.

Era inevitable.

Acepté bailar con Sovieshu y nos dirigimos al centro. Cuando aparecí junto a Sovieshu, la gente allí se retiró rápidamente como si evitaran una trampa.

Al mirarnos frente a frente antes de que empezara la música, una sensación de déjà vu me invadió. Fue tan fuerte que se me puso la piel de gallina.

Pero cuando comenzó la música, mis pies, a diferencia de mis emociones confusas, se movieron con naturalidad.

Fue hace poco que nos divorciamos, y además, habíamos bailado juntos la mayor parte de nuestras vidas.

Mi cuerpo lo aceptó como compañero de baile de forma natural.

Mientras bailábamos, Sovieshu no dijo ni una palabra. Solo me miraba, agarrando y soltando mis manos repetidamente.

Entonces, cuando llegó la parte en la que debíamos sostenernos ligeramente de las manos, me preguntó en voz baja.

—¿Cuál es tu respuesta?

Inmediatamente entendí a qué respuesta se refería.

—¿No se lo dijo el enviado? —pregunté.

—¿Tenía algo que decir?

—No, nada.

—…

Escuché a Sovieshu apretar los dientes. Sin embargo, en ese momento estaba dando un giro, así que no estaba segura de haber escuchado bien.

Después de terminar el giro, Sovieshu parecía tranquilo. En ese estado, volvió a preguntar.

—¿No tienes nada que decirme?

—¿Qué quiere que diga?

—Yo… no quería perderte.

—Hoy es el día de la boda de Su Majestad.

¿No quería perderme?

Estuvo todo el desfile tomándole la mano con cariño a Rashta.

No pude evitar soltar una risita.

Sovieshu me miró sorprendido.

Entonces, le pregunté porque realmente tenía curiosidad.

—¿Pensó que me alegraría recibir una carta en la que decía que volvería a ser Emperatriz en un año?

Sovieshu se estremeció.

No sé si fue porque le di en el clavo o porque no había pensado en eso, pero seguí hablando.

—¿Cómo puede estar tan seguro de que un año no se convertirá en dos? ¿Y si en ese tiempo tiene un segundo hijo, también se extenderá?

—Navier.

—Dentro de un año, incluso si cumple su palabra…

Justo entonces terminó la música. Sovieshu y yo nos detuvimos de forma reflejo.

La distancia entre nosotros seguía siendo corta por la postura del final del baile.

Continué rápidamente en voz baja.

—No quiero criar ni ser la madre del hijo de Su Majestad con Rashta. No me gustaría que, después de criarlo, ese niño me rechazara al crecer, escuchando cosas como ‘enemiga de su madre’.

Cuando terminé de hablar, retrocedí dos pasos y lo miré.

Sovieshu parecía aún más sorprendido. Tenía la boca entreabierta y el rostro pálido.

Cualquiera que lo viera se daría cuenta de que le había dicho algo.

Después de un momento, hice una reverencia educada, me giré y me alejé.

Solo habíamos intercambiado unas pocas palabras, pero ya me sentía cansada.

Por suerte, después de que Heinley, el Duque Elgy y Sovieshu me pidieran bailar uno tras otro, nadie más lo hizo.

¿También estaba agotado mentalmente? Miré a Sovieshu mientras tomaba mi bebida, él también estaba sentado en una silla y no volvió a bailar.

El Duque Elgy hablaba con otros nobles jóvenes.

Heinley, que estaba a mi lado, parecía querer volver a bailar conmigo…

—Lo siento.

No tenía fuerzas, así que no quería volver a bailar.

—Está bien. Mañana tendremos otra oportunidad.

Mañana será la segunda recepción, que probablemente tendrá como tema un baile de máscaras.

La sola mención de ‘baile de máscaras’ me trajo malos recuerdos.

Incluso pensar en tener que asistir a una tercera recepción me hacía sentir terriblemente agotada.

Pero no quería preocupar a Heinley, así que sonreí y asentí.

En ese momento, escuché muchas voces a lo lejos. Eran voces de sorpresa y admiración.

¿Qué pasa?

Mirando en esa dirección, vi a mucha gente reunida en esa zona.

¿Alguien está haciendo algún truco interesante?

Aunque tenía curiosidad, no me sentía con ganas de ir a ver.

Me tranquilicé y comí las rodajas de piña que Heinley me había traído.

Rose, que había estado caminando por ahí un rato, se me acercó y dijo.

—Su Majestad la Reina. Esa… persona.

Rose parecía reacia a decir su nombre, pero podía imaginarme a quién se refería.

Hablaba de Rashta.

Rose estaba de mi parte, así que le resultaba difícil llamarla ‘Su Majestad la Emperatriz’ delante de mí.

Cuando asentí y la miré, Rose susurró.

—En celebración de su matrimonio, donará una gran suma de dinero a numerosas instituciones que necesitan ayuda, como orfanatos y hogares de ancianos.

—¿De verdad?

—Sí, unos veinte millones de krangs.

—¿...en serio?

—Es una suma enorme. Por eso todos están tan impresionados.

Veinte millones de krangs…

Intentando contener la risa, abrí mi abanico para cubrirme la boca.

Era exactamente la cantidad de los pagarés que dejé.

Le aconsejé que no los usara a su nombre porque podría traerle problemas.

¿Cómo pudo hacerlo de forma tan abierta?

¿Es Rashta lista o todo lo contrario?

Pero ya estaba hecho. Esto podría elevar su reputación, o causarle problemas. Ahora todo dependía de su suerte por ignorar mi advertencia.

༻✦༺  ༻✧༺ ༻✦༺

Sin embargo, después de regresar a mi habitación ese día, no podía dejar de pensar en ello.

¿Debería haber sido más específica en la carta?

No le di una explicación exacta de por qué no debía usar ese dinero a su nombre.

En cierto modo…

No lo hice porque pensé que Rashta lo entendería naturalmente en cuanto viera los pagarés.

Si las cosas no se fueran a complicar, quizás habría dejado pasar esto.

Pero después del comportamiento de Rashta hoy, me pregunté si debería explicarle la situación con más detalle.

Había otra parte de mí que se oponía.

‘¿Por qué debería hacerlo? Ahora ella es la Emperatriz. Además, no fui una Emperatriz que dejó su puesto por voluntad propia, sino una Emperatriz que fue destituida y obligada a divorciarse.’

Tras pensarlo bien, finalmente tomé una decisión: solo le diría lo necesario para quedarme tranquila.

Y al día siguiente, comenzó el baile de máscaras y apenas entré, vi a Rashta.

Ahí está.

Pero cuando estaba a punto de llamarla para hablar, me preocupé al recordar cómo se había tirado al suelo y había insistido en que mi hermano la había empujado.

¿Hay alguna garantía de que no volverá a hacer lo mismo mientras hablamos?

Pensando un momento, se me ocurrió una excelente idea.

Una idea excelente para poder hablar a solas con Rashta y evitar que volviera a mentir de esa manera.

Esperé pacientemente la oportunidad, luego me acerqué a Rashta y le propuse.

—Su Majestad la Emperatriz, ¿Bailaría conmigo?

Traducido por: Valiz

◈❖◈

Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~  [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas]

Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas]

Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas]