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Saenai Boku ga Kimi no Heya de Shiteirukoto wo Classmate wa Daremo Shiranai Cap. 1.4


Capítulo 4
Al ser parte del comité de la biblioteca, después de clases tenía que sentarme en el mostrador de esta, recibiendo los libros que los estudiantes pedían prestados o llevando el registro de los mismos. Una vez terminaban las clases, esos trabajos también, pero aun así tenía que quedarme en la silenciosa biblioteca colocando los libros devueltos en sus respectivos estantes.
Mientras hacía eso, escuché el sonido de la puerta de la biblioteca abriéndose. Fui a ver quién era, y resultó ser una estudiante, una chica. Era una chica de cabello negro, semilargo. Llevaba unos lentes de montura gruesa y su cuerpo era esbelto, con unos modestos pechos. A simple vista se veía como una chica bastante simple, no obstante, yo sabía muchas cosas de ella que otros no. Sabía hasta dónde tenía un lunar oculto, y también que en realidad era alguien bastante atractiva.
“Vine a devolver este libro.”
Ella era Takai Yumi. Mi amiga con derechos había venido a devolver un libro. Me quedé en silencio y tomé su libro, terminando el registro de devolución.
“Oye…”
Pero ella siguió hablando.
“¿Qué pasa?”
“No, no es nada.”
Takai puso una expresión de incomodidad por un instante, pero rápidamente volvió a su cara inexpresiva de siempre, terminando la conversación. Después de eso, caminó hacia una de las estanterías para buscar otro libro. A decir verdad, yo también quería hablar con Takai sobre algo, pero no podía hacerlo hasta no terminar mi trabajo aquí. No quería dejar trabajo por hacer y causarle problemas al miembro del comité al que le tocara trabajar aquí mañana.
El tiempo pasó en silencio, en la biblioteca donde solo estábamos ella y yo. Luego, finalmente encontró un libro que le interesó, por lo que se sentó y comenzó a leerlo.
Yo seguí con mi trabajo, y finalmente terminé de organizar todos los libros.
“Takai…”
Después de eso, intenté preguntarle sobre aquella mirada y actitud que tuvo en el receso, pero, justo cuando iba a hacerlo, alguien entró salvajemente por la puerta y me interrumpió.
“¡Tooyama, te encontré!”
Ya conocía a la persona que entró bruscamente a la biblioteca sin darse cuenta de lo que estaba pasando aquí. Era una chica con el uniforme arrugado y la parte del escote ligeramente abierta, mostrando un poco de sus enormes pechos y un cabello con un permanente débilmente teñido. Obviamente, solo conocía a una persona con esas características.
“Uehara-san, no debes hacer ruido en la biblioteca.”
“Ah, lo siento… Pero ahora mismo no debería haber problema, ¿no? No hay nadie, así que no creo que mi voz moleste a alguien.”
Al parecer Uehara-san no había visto a Takai, por lo que señalé con el dedo en la dirección donde ella estaba sentada.
“Ah, ¿Takai-san? Lo siento por el ruido, no me di cuenta de que estabas aquí. Es que tu presencia no se siente en absoluto.”
Takai siempre se mantenía en silencio y con un perfil bajo incluso en el salón de clases y, ahora que estaba concentrada en su libro, probablemente eso hizo que borrara su presencia aún más. Takai miró en silencio a Uehara-san por un instante y luego regresó la vista a su libro.
“Ah, ¿te ofendí…? Si te ofendí, en serio, lo lamento… No lo quise decir en el mal sentido…”
Takai siempre se comportaba de esa forma, pero como Uehara-san no la conocía pensó que su silencio significaba que se había enojado. La forma de actuar de la segunda probablemente era la misma que usaba cuando estaba con su grupo de amigos, pero era bien claro que no sabía comportarse en función de la situación. Aunque de todas formas siempre trataba de disculparse, por lo que al menos no parecía ser una chica mala.
“No me ofendí.”
Takai respondió de forma fría.
“Qué bueno… Ahora que lo pienso, también sueles leer libros en el salón de clases, ¿no? ¿Qué libro estás leyendo ahora?”
Haciendo memoría, ella también me había pedido una recomendación, por lo que pensé que tenía interés en la lectura. En el caso de Takai, sabía que a ella le gustaban los libros de literatura pura. De hecho, me había recomendado algunos, pero no se me daban muy bien los libros con un nivel artístico demasiado alto.
“Uehara-san, está prohibido mantener una conversación en la biblioteca. Por favor, procura no molestar a las personas cuando están leyendo.”
Decidí echarle una mano a Takai, regañando a Uehara-san desde mi posición de miembro del comité. Si no lo hacía, era muy seguro que ella habría seguido intentando hablar con Takai.
“Perdón, no quería molestar. Ah, pero si puedes dímelo la próxima vez en el salón de clases.”
Uehara-san terminó la conversación de esa forma, sin esperar siquiera una respuesta de Takai. Luego volvió hasta el mostrador, donde estaba yo.
“Oye, pero como tú eres miembro del comité de la biblioteca, puedo hablar contigo sobre libros, ¿no? Dime qué libros te gustan, ya sabes, lo que te pregunté esta mañana.”
Ciertamente, la regla no aplicaba si ella le preguntaba algo acerca de libros a un miembro del comité. Era bastante lista, inesperadamente.
“Pues puedo recomendarte algunos, pero ¿estás segura de que deberías estar aquí y no con Kurashima? Sinceramente, no quiero que se vuelva a meter conmigo como lo hizo esta mañana.”
Su mirada de celos es molesta.
“Pues él dijo que tenía planes, así que ya se fue.”
“Me alegra saberlo.”
“En serio, disculpa por lo de esta mañana. Es que ese tipo a veces se comporta como si fuese mi novio, lo que es una molestia hasta para mí.”
Uehara-san comenzó a quejarse de Kurashima.
“Tú no hiciste nada malo, así que no tienes por qué disculparte. En cuanto a Kurashima, pues supongo que es porque le gustas mucho, ¿no? Ya sabes, de ahí puede venir ese sentimiento de propiedad.”
“Aaah, pues admito que es atractivo, pero, no, ese tipo no es para mí. Es muy egocéntrico, además de mujeriego.”
En ese caso, debería simplemente dejar de estar cerca de él. Aunque como ya es parte de la casta de la escuela, eso tampoco sería fácil de hacer. Qué tema tan molesto.
“En cambio, a mí me parece que tú eres mejor. Eres maduro, confías en ti mismo y eres amable con los demás…”
Por alguna razón, Uehara-san dijo eso, mirándome a los ojos desde el mostrador. No sabía si era mi imaginación o no, pero sus mejillas estaban levemente sonrojadas. ¿Tal vez era por la luz del sol que entraba por la ventana?
“Quiero tomar prestado este libro.”
Luego de quedarnos mirándonos por un rato, regresé en mí gracias al sonido de la silla de la cual Takai se había levantado para acercarse al mostrador. Sin embargo, sus palabras no eran las inexpresivas de siempre, sino más bien unas llenas de un claro tono de enojo.
“Listo. Tiene dos semanas para devolverlo.”
“Gracias.”
Aun así, traté a Takai de una forma profesional, de la misma forma con la que trataba a cualquier persona en la biblioteca. Takai tomó su libro y salió de la sala.
“¿Takai-san se enojó? ¿Hice algo para que se enojara?”
¿Uehara-san también ha sentido el enojo en las palabras de Takai?
“No lo creo… Ella siempre es así en la biblioteca, así que no creo que debamos prestarle mucha atención.”
“Ya veo… ¿Ella viene muy a menudo?”
“Sí, se podría decir que sí.”
“¿Y ustedes dos hablan a menudo?”
Uehara-san comenzó a preguntarme varias cosas sobre Takai.
“Más o menos. Casi siempre hablamos de nuestros libros favoritos.”
“Ya entiendo… Parece que se llevan bien, y eso que jamás los he visto hablar en el salón de clases. ¿Será que sí se enojó por haberlos interrumpido?”
No entendí muy bien a qué quería referirse Uehara-san. Nadie sabía de mi relación con Takai, así que su deducción no era normal. ¿Acaso estaba dudando de mi relación con Takai?
“Creo que solo te imaginas cosas. Solo para dejarlo claro, no estoy saliendo con Takai.”
“Ya veo… Me alegra oírlo.”
Dijo Uehara-san, uniendo sus manos frente al pecho con una expresión de alivio.
… ¿Qué rayos fue eso? Hoy Uehara-san se está comportando muy raro.
En cuanto pensé eso, de repente el celular que dejé en el mostrador comenzó a sonar.
… ¡Me olvidé de ponerlo en modo silencioso!
“Lo pondré en modo silencioso, lo siento.”
Después de decirle eso, revisé la pantalla del celular. Allí salía una notificación de mensaje de parte de Takai. Me apresuré a leerla y, al revisar el contenido, lo primero que se me vino a la cabeza fue “¿por qué me lo dice justo en este momento?”.
“Tengamos sexo hoy. Ven a mi casa cuando salgas del instituto.”
Sinceramente me sorprendí. Ella jamás me había dicho antes sobre tener sexo de una forma tan directa como esta.
“Lo siento, ya va siendo hora de cerrar la biblioteca. En otra ocasión te platico sobre los libros de los que me preguntaste.”
Luego terminé la conversación con Uehara-san. Se me hacía un tanto incómodo seguir hablando con ella luego de leer ese mensaje.
“¿Sucedió algo? Te viste sorprendido cuando revisaste el celular.”
Normalmente jamás mostraba ese tipo de reacción en mi rostro incluso si Takai me mandaba un mensaje para tener sexo con ella. Pero como justo me lo dijo cuando tenía a Uehara-san delante, la incomodidad hizo que mostrara esa expresión de sorpresa.
“No, no es nada.”
No cabía duda de que Takai mandó ese mensaje en este momento a propósito.
En serio, no sé qué le pasa hoy a Takai, lo mismo con Uehara-san.
“Lo siento, parece que estás ocupado. No quiero molestar, así que vendré otro día.”
Dijo Uehara-san, marchándose de la biblioteca.
… Ahora puedo irme para estar a solas con Takai, así que aprovecharé para preguntarle sobre este mensaje.